Página 12 Mientras el ala progresista del Partido Demócrata avanza sobre los sectores moderados en las elecciones primarias, los candidatos republicanos respaldados por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, empiezan a encontrar resistencia dentro de su propio partido. Las votaciones del martes pasado en Florida y Wyoming dejaron un saldo dispar para el mandatario, con triunfos y derrotas entre sus candidatos. En diálogo con Página/12, el politólogo y director de las carreras de Ciencia Política y Estudios Internacionales en la Universidad Torcuato Di Tella, Juan Negri, expresó: “Trump está en la recta final de su mandato, no puede ser reelecto y empieza a desarrollarse una disputa de poder al interior del partido sobre quién va a ser el sucesor, debatiéndose entre trumpismo y no trumpismo. También tiene que ver con la propia popularidad del presidente, que no está en un momento muy alto”. Florida El congresista Byron Donalds, respaldado por Trump, se impuso en las primarias republicanas para la gobernación de Florida y derrotó al vicegobernador Jay Collins, quien buscaba prolongar el legado del actual gobernador Ron DeSantis. En la elección general, Donalds se enfrentará al demócrata David Jolly, exlegislador republicano. En este estado bisagra, que en la última década viró hacia la derecha, también se celebró una elección especial para ocupar el escaño que dejó vacante Marco Rubio al asumir como secretario de Estado de Trump. Ashley Moody, exfiscal general de Florida y la candidata apoyada por el mandatario, se impuso como ganadora del Partido Republicano. En la elección general del 3 de noviembre se enfrentará a la demócrata progresista Angie Nixon, integrante de los Socialistas Democráticos de América (DSA). Sin embargo, el apoyo de Trump no fue suficiente para Catalina Lauf, quien perdió en el distrito 19 de Florida ante el empresario Jim Schwartzel. Tampoco alcanzó para el congresista Cory Mills, derrotado en las primarias del distrito 7 por Ryan Elijah, en medio de una investigación del Comité de Ética del Congreso por acusaciones de violencia sexual e irregularidades financieras. Antes de las primarias, Trump había expresado públicamente su respaldo a Mills, pero tras su derrota aseguró que le había pedido que abandonara la carrera electoral. “Le dije al congresista Cory Mills de Florida, amigo mío, que se retirara de la contienda, pero no quiso escuchar. Pensó que podía ganar, así que ¿quién puede culparlo? ¡Ahora tenemos un gran candidato, Ryan Elijah, compitiendo en su lugar!”, afirmó el mandatario en su red Truth Social. Las elecciones en Florida se desarrollaron bajo un nuevo mapa electoral, aprobado en mayo. Varias asociaciones demandaron sin éxito esta reorganización, al considerar que ayudaría a los republicanos a obtener hasta cuatro bancas adicionales en la Cámara de Representantes en Washington, al ampliar su ventaja actual, que es de veinte frente a ocho. Wyoming El estado de Wyoming, considerado el más republicano del país, ya que en todas las elecciones desde 1968 votó por el candidato de ese partido a la presidencia, también presentó victorias y reveses para los postulantes respaldados por Trump. En la elección para el Senado, la candidata avalada por el mandatario, Harriet Hageman, se impuso a otros cinco aspirantes, y en la de la Cámara de Representantes, también lo hizo Chuck Gray, alineado con Trump. Sin embargo, Megan Degenfelder perdió la candidatura a la gobernación ante el senador Eric Barlow. Estas derrotas se suman a las de otras figuras respaldadas por Trump, entre ellos el aspirante a gobernador de Minnesota, Mike Lindell; el representante de Tennessee, Andy Ogles; y el candidato al Congreso por Michigan, Amir Hassan. Otros reveses para los candidatos respaldados por Trump se produjeron en las primarias de junio, cuando el aspirante a gobernador de Iowa, Randy Feenstra, perdió ante el empresario Zach Lahn, al igual que el candidato a gobernador por Georgia, Mike Collins.