Opinión 3

EE.UU. celebra sus elecciones más disputadas

Al Pereyra Sin un claro favorito entre la candidata demócrata Kamala Harris y el republicano Donald Trump, las elecciones presidenciales en Estados Unidos el martes se enmarcan en una de las más reñidas de la historia del país del norte. La presidencia puede decidirse una vez más por un puñado de votos de la comunidad latina que representa un quince por ciento del electorado, pueden resultar clave. Más de 36 millones de latinos, de los 65 millones que viven en el país del norte, están habilitados para los comicios. Se trata de un grupo de votantes muy disputado, al igual que muy heterogéneo, que se concentran principalmente en los estados de California, Texas, Nevada, Florida, Nueva York, Pensilvania y Arizona, si bien es en Nuevo México donde se alcanza el mayor porcentaje de electores latinos, con el 45 por ciento. Tradicionalmente, los ciudadanos de origen latino han votado sobre todo demócrata, si bien en los últimos años se han reducido esas distancias y el expresidente y candidato republicano, Donald Trump, ganó terreno en 2020 entre esta parte del electorado. Según el sondeo del sitio Real Clear Politics, Harris tiene una leve ventaja de dos puntos a nivel nacional sobre el magnate, pero el número aún está dentro del margen de error. En un complejo y controvertido sistema, en Estados Unidos es posible que no gane el candidato más votado, sino el que alcance una mayoría de 270 de los 538 votos del Colegio Electoral, sumando muchos estados o estados de gran peso demográfico. Se sabe que 38 de los 50 estados han votado por el mismo partido político entre 2000 y 2016. Por ejemplo, California o Nueva York son estados “azules” porque siempre eligen candidatos demócratas y otros como Oklahoma, Arkansas o Texas son “rojos” porque se inclinan por los republicanos. Por eso el ganador casi siempre se decide por un puñado de estados conocidos como “swing states”, o sea que oscilan de un partido a otro según la elección. Todo indica que las elecciones del martes dependerán de siete distritos clave, con electorados “púrpura”, o más mezclados: Wisconsin, Michigan, Pennsylvania, Arizona, Nevada, Georgia y Carolina del Norte, donde Trump y Harris pelean cabeza a cabeza y dedican todo su tiempo en el tramo final de la campaña. Los analistas consideran que Harris solo necesita ganar en el “Cinturón del óxido”, Pennsylvania, Wisconsin y Michigan, para obtener los 270 votos necesarios en el Colegio Electoral y ganar las elecciones, a menos que haya resultados sorprendentes en otros lugares. Si Trump gana en Pennsylvania, Carolina del Norte y Georgia, tendrá suficientes votos para ser declarado ganador, a menos que haya sorpresas en otros estados. Trump también podría ganar si vence a Harris en los estados indecisos del Cinturón del Sol de Arizona, Georgia y Carolina del Norte, y también suma Wisconsin o Michigan. La fortaleza de Harris está en los votantes progresistas de grandes ciudades que tienen secundario completo o educación universitaria y también de origen más diverso. De madre india y padre jamaiquino, Harris ha aumentado su influencia en el electorado afroamericano y asiático. Harris ha logrado revitalizar a los jóvenes y a las mujeres que ven con expectativa que se convierta en la primera presidenta de la historia de Estados Unidos. En tanto, la principal fortaleza de Trump reside en los hombres blancos, sin educación universitaria, que viven en los estados del interior del país y fuera de los centros urbanos. Muchos de ellos han sido víctimas de la desindustrialización y creen que las nuevas economías –sobre todo las “verdes”- los han desplazado. A Trump también los apoyan los sectores más religiosos, que agradecen que el magnate en su gestión anterior haya nombrado a tres jueces conservadores en la Corte Suprema que limitaron, por ejemplo, el derecho al aborto que ahora se determina en cada estado. Los trumpistas sienten a los inmigrantes como una amenaza para el país y la identidad anglosajona. Y creen que la economía de los últimos cuatro años no los ha beneficiado. Todo hace ver que los estadounidenses están una vez más frente a gran incertidumbre política por determinar quién regirá los destinos del país para los próximos cuatro años.

EE.UU. celebra sus elecciones más disputadas Leer más »

“Valientes” son para enfrentar al movimiento indígena campesino

MAS-IPSP En un operativo sin precedentes en la historia democrática del país, Luis Arce Catacora cruzó otra línea más en su camino de traición y ayer arremetió con miles de gases y balines contra el movimiento indígena y popular que votó por él en 2020 y que reclama en las carreteras, la ineficiencia y corrupción de su gobierno en la gestión económica. Según denunció el legítimo secretario general de la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB), Humberto Claros, “el gobierno ha armado un escenario de guerra contra el movimiento indígena campesino como si estuviera yendo a enfrentar a un enemigo externo a la frontera”. Es decir, Arce y su ministro de Gobierno, el censurado Eduardo Del Castillo enfrentan al pueblo indígena y originario con las tácticas y armas destinadas a un ejército invasor. Una vez más se cumple aquella arenga popular: “valientes son para enfrentar a su propio pueblo, cobardes para defender la integridad del territorio nacional”. Claros reveló que unos 10.000 efectivos de la policía y militares intervinieron en los bloqueos de caminos en Parotani, por aire (helicópteros comprados por Evo Morales para salvar vidas) y tierra, en una acción, “nunca vista en tiempos de paz en la historia de este país”. Hay al menos 66 detenidos que fueron secuestrados a La Paz, donde se le niega el derecho legítimo a la defensa y a los que la oficina del Defensor del Pueblo no ha podido ver por “instrucciones superiores”. Es así, que el Gobierno que el pasado 27 de octubre usó mercenarios y vehículos incautados  al narcotráfico, para atentar contra la vida de Evo Morales disparándole hasta 18 veces con armas de grueso calibre, ayer usó todo el aparato estatal de seguridad para agredir al pueblo movilizado, por lo que ya no se necesitan más pruebas para asegurar que #LuisArce se ha convertido en un gobierno enemigo del pueblo de Bolivia, especialmente del más humilde, cuya sangre está dispuesto a derramar como lo hicieron en el pasado Hugo Banzer, Tuto Quiroga, Carlos Mesa y Gonzalo Sánchez de Lozada, todos ellos representantes de los intereses coloniales en el país. Luis Arce es ya uno de ellos. Sin embargo, no hay mega operativo que valga ante un pueblo organizado, movilizado y con hambre no solo de alimentos, sino de justicia. Las organizaciones sociales indígenas campesinas no se amedrentan y anoche anunciaron que las movilizaciones continuarán hasta conseguir el regreso de su renocimiento como sujeto histórico. Nunca más Bolivia sin los indígenas en el poder. Y hablando de sujeto histórico, ¿alguien sabe cuándo García Linera saldrá de su lujosa cueva de Achumani? Tanto teorizo el exvicepresidente sobre el indígena como el regente “dominante y “dirigente” de la revolución boliviana y el proceso de cambio que hoy llama la atención de manera dramática, su silencio sobre el intento de magnicidio contra su presidente Evo Morales, y calle ante brutalidad de la represión armada contra el movimiento indígena, de un gobierno, donde mucha de su gente de confianza ocupa cargos. Muchos años antes de morir, Felipe Quispe Huanca el Mallku se ha referido claramente a figuras como García Linera y Luis Arce, del primero ha dicho: “Álvaro García Linera, en su condición de elite predominante omnipotente, se mantuvo muy arraigado con las costumbres de sus ancestros coloniales. De manera que nunca jamás le gustó el idioma indio. Esta posición es notoria y está presente en todas sus actividades políticas”, mientas que de Arce aclaró: “lo conocí en el MIR, luego fue funcionario del Banco Central con el MNR, pero, peligro, puede pasar como en Ecuador con la traición de Lenin Moreno”.

“Valientes” son para enfrentar al movimiento indígena campesino Leer más »

La traición del Jilata

Por Ruperto Perca Quispe No es el primer caso en la historia de Bolivia y el mundo. Siempre hubo un traidor de su hermano de origen, de tierra, de clase. Muchos líderes indígenas fueron descuartizados no solo por los invasores españoles sino por sus propios hermanos y compañeros de sangre que se vendieron por espejitos de colores. Judas es uno de los traidores famosos del mundo cristiano. La Malinche, es otra de las traidoras en México. Ella se entregó al conquistador colonial y destruyó a sus hermanos indígenas. En Bolivia hubo indígenas que se convirtieron en pongos de los k’aras, blancos, citadinos, explotadores, patrones, racistas, vendepatria. Basta citar a Víctor Hugo Cárdenas que fue empleado del norteamericano Goni, ese que puteaba por la mixtura y los abrazos de los indios en plena campaña electoral; ese que fugó a EEUU, su verdadera patria, luego de masacrar indios en el altiplano boliviano y cargarse maletas de dólares de las arcas del Estado. No contento con esa traición, Cárdenas, volvió a ser sirviente de la dictadora Jeanine Añez, ejerciendo el cargo de ministro de Educación. No le importó las masacres de Sacaba y Senkata donde el régimen de los pititas, mató indios y robó el dinero de los bolivianos. Fernando Untoja, es otro traidor de sus hermanos indios. Terminó siendo fiel apologista del partido del dictador Hugo Banzer y del norteamericano Tuto. Y la lista puede seguir. Actualmente tenemos muchos indígenas de gobernadores, alcaldes, concejales, ministros y “analistas” que no solo odian a sus hermanos indígenas, sino son eficientes alcahuetes de los racistas; son entusiastas defensores de los represores y traidores. Ya llegará el tiempo para juzgarlos en un tribunal de justicia comunitaria o un tribunal de ética política por su traición a sus compañeros de sangre, a su pueblo, a su origen y a su partido. Un caso tremendamente escandaloso es el del actual vicepresidente del Estado Plurinacional David Choquehuanca Céspedes, que tras asumir como canciller de Evo Morales, se hizo llamar Jilata, que en aymara significa: hermano o compañero. También le gustaba que le digan: “qamiri” (persona que viven bien, que es perfecto). En todos sus primeros discursos y entrevistas en Bolivia y en el exterior, como jefe de la diplomacia boliviana, habló de los postulados del Vivir Bien, entre ellos: “Llegar a acuerdos en consenso: Vivir Bien es buscar el consenso entre todos, lo que implica que, aunque las personas tengan diferencias, al momento de dialogar se llegue a un punto neutral en el que todas coincidan y no se provoquen conflictos”. Pero el Jilata fue el primero en ejecutar un plan vengativo contra Evo y no lo hizo de frente sino utilizando a gente de su confianza que empezó a tirar las primeras bombas contra el jefe nacional de su propio partido, el MAS-IPSP, bajo el falso discurso de “renovación”. También decía que había que respetar las diferencias: “Vivir Bien es respetar al otro, saber escuchar a todo el que desee hablar, sin discriminación o algún tipo de sometimiento”. Pero el “Qamiri” pronunció discursos de odio contra Evo y los evistas. Postuló que el “Vivir Bien aspira a tener una sociedad con equidad y sin exclusión”. Sin embargo, persiguió y los hizo despedir de sus cargos en la administración pública a compañeros que votaron por él y por Arce. Solo por ser sospechosos de evistas. Gritaba en foros la defensa de la identidad:“Vivir Bien es valorar y recuperar la identidad. Dentro del nuevo modelo, la identidad de los pueblos es mucho más importante que la dignidad, una vida basada en valores que se han resistido por más de 500 años”, pero el Choquehuanca se sometió a los k’aras, a los blancos, a los neoliberales y odiadores de indígenas. Es imperdonable el silencio de Choquehuanca ante la represión de su gobierno a sus jilatas aymaras durante marchas y bloqueos. No salió en defensa de indígenas y campesinos encarcelados por protestar. Traicionó a su identidad y sangre. Fue cómplice de la persecución, juicios rápidos y condenas ilegales e injustas. Defendía como canciller de Evo, la unidad de los pueblos y organizaciones: “No hay unidad en la diversidad. Este planteamiento se traduce en que los seres semejantes o diferentes jamás deben lastimarse”. El Jilata hizo todo lo contrario, junto a burócratas, (“académicos blancos”) de la Casa Grande, dividió a las organizaciones sociales y prebendalizó (compró) dirigentes que, ahora, son fanáticos fieles por Arce-Choquehuanca, a cambio de bolsas de dinero. Dirigentes sin bases pero con muchos medios de comunicación pagados por el Estado para chupar las medias del régimen arcista y difamar a los verdaderos líderes sociales. Planteaba potenciar la agricultura de las comunidades: “Vivir Bien es recuperar las formas de vivencia en comunidad, como el trabajo de la tierra, cultivando productos para cubrir las necesidades básicas para la subsistencia. En este punto se hará la devolución de tierras a las comunidades, de manera que se generen las economías locales”. Pero en su gobierno entregaron tierra a terratenientes como ocurrió con el croata separatista de Santa Cruz, Branko Marinkovic. Y lo peor: pronto Bolivia no tendrá trigo y arroz. La comida elemental deberá importarse. Chau soberanía alimentaria. Choquehuanca daba consejos como saber comunicarse: “Vivir Bien es saber comunicarse, retomar la comunicación que existía en las comunidades ancestrales. Tenemos que comunicarnos como antes nuestros padres lo hacían y resolvían los problemas sin que se presenten conflictos”. Pero no cumplió sus propios consejos. Usando voceros criminalizó y difamó a su hermano Evo y no habla más que con sus asesores k’aras de organismos no gubernamentales y los eternos llunkus con pajas mentales. No dejó de decir que el Vivir Bien “no es vivir mejor como plantea el capitalismo”. Pero su gobierno, se derechizó, traicionó el Proceso de Cambio, se puso al servicio del capitalismo de EEUU, destruyó la economía boliviana y se alió con los ultraneoliberales bolivianos. No se cansó de gritar que “Vivir Bien es basarse en el ama sua, ama llulla y ama qhilla (no robar, no mentir y no ser flojo,

La traición del Jilata Leer más »

Evo fusilado

Por Juan Cutipa Domínguez Ni Judas se atrevió a tanto. Ningún político en la historia de Bolivia sufrió lo que Evo enfrenta en estos días. Es inédita y cruel la traición del presidente y vicepresidente Luis Arce y David Choquehuanca. Esa traición tiene una gigante carga de odio y venganza. El bombardeo de mentiras y maldad que soporta Evo debe ser estudiado e investigado por expertos en comunicación y derecho. Desde hace años dicen de Evo muchas barbaridades de manera impune. Políticos y periodistas antievistas no solo emiten opiniones sino sentencias condenatorias sin ningún derecho al debido proceso. Muchos de ellos incitan al linchamiento físico. Desde que emergió como líder nacional, Evo fue víctima de racismo, odio, discriminación, difamación, condenas sin procesos, expulsión del Parlamento, detenciones, torturas y acusaciones. Todo ese bombardeo, generalmente, tuvo y tiene origen en la embajada norteamericana y sus empleados locales: políticos derechistas, neoliberales y vendepatrias; periodistas autodenominados “independientes”, cuando en realidad son mercenarios de la palabra. Se nota demasiado el odio brutal que tienen el 99% de los medios de comunicación de Bolivia contra Evo. No es necesario ser experto en comunicación para darse cuenta. Las radios hacen 10 entrevistas en un programa y, muchas veces, esas 10 entrevistas son antievistas. Ni siquiera disimulan con una entrevista favorable a Evo para cumplir el Código de Ética sobre contraparte, equilibrio y no discriminación. Hay canales de televisión en Bolivia que en sus informativos y programas especiales, difunden reportajes contra Evo que duran 30 minutos y, a veces, emiten una sola nota escuchando a Evo, a sus voceros y/o abogados. Pero solo duran segundos. Lo terrible es que en los programas de análisis y debate de las radios y de la televisión, los “analistas” invitados son siempre los mismos, son antievistas rabiosos y muchos de ellos son empleados del Gobierno de Luis Arce, pero son presentados, descaradamente, como opinadores “independientes”. Hubo casos en los que el mismo “analista independiente” hizo un tour mediático por 5 canales televisivos en una misma noche. Se percibe que son programados desde alguna instancia gubernamental a cambio de pauta publicitaria y con el guion escrito `por el equipo de comunicación del régimen y que se distribuye a dirigentes sociales afines al arcismo, a legisladores y comentaristas arcistas para que repitan como loros la “línea” de cada día. Lamentablemente, el MAS-IPSP -leal a Evo y al Proceso de Cambio- no usa hasta ahora, los instrumentos legales que están vigentes en Bolivia para denunciar la violación asquerosa de la ética periodística en los medios privados y en los medios públicos. Los legisladores evistas deben pedir a la Fiscalía de La Paz que investigue la cantidad de dinero público que utiliza el régimen de Arce y Choquehuanca en la partida de Publicidad; solicitar la lista de los medios de comunicación y periodistas con “programas independientes” que reciben dinero con el disfraz de publicidad. Deben convocar a la ministra de la Presidencia, a la viceministra de Comunicación y a los ministros que otorgan publicidad a los medios para qué digan cuántos millones distribuyen a medios privados y públicos; exigir la presentación de los guiones que entregan a periodistas, analistas, legisladores, voceros y otros para que declaren en la prensa o comenten en los programas de radio y televisión. Mediante ese mecanismo, se podrá establecer que el régimen arcista derrocha millones de dólares de los impuestos de la gente para comprar, controlar, manipular y dirigir medios de comunicación; para callar la corrupción, el nepotismo, el abuso de poder y la criminalización de Evo. En paralelo a eso, los dirigentes del MAS y las organizaciones sociales leales al Proceso de Cambio, deben pedir al Tribunal Nacional de Ética Periodística de Bolivia -que está vigente y que rige el comportamiento de los medios y periodistas de todos los sectores- haga un monitoreo de la forma cómo tratan a Evo y a los evistas; pedir a las carreras de comunicación de universidades públicas y privadas que midan los tiempos, formatos, géneros periodísticos para analizar si hay contraparte, equilibrio, objetividad e independencia. Los medios y periodistas que cada día violan los mandatos elementales del Código de Ética Periodística de Bolivia deben ser denunciados ante el Tribunal Nacional de Ética Periodística. Ese tribunal ya condenó a varios periodistas y comunicadores sociales famosos que no dieron el derecho a la réplica y contraparte o que con sus comentarios usurparon funciones de jueces y fiscales dictando sentencias condenatorias. Otra opción que tiene el MAS-IPSP y las organizaciones sociales de Bolivia criminalizadas por el régimen autoritario y derechista de Arce-Choquehuanca, es acudir a la Relatoría de Libertad de Expresión de la ONU con el fin de solicitar el envío a nuestro país de observadores internacionales que hagan un monitoreo de los medios de comunicación en tiempos de crisis social y política. Hay suficientes pruebas del linchamiento mediático a Evo, desde hace muchos años. Como casos recientes podemos señalar la forma de cobertura que hizo el 99% de la prensa privada y pública a la reciente Marcha para Salvar Bolivia y la catarata de denuncias judiciales lanzadas por el régimen arcista y sus aliados de la derecha boliviana. Medios y periodistas se convirtieron en jueces y fiscales que dictan sentencias condenatorias sin ningún derecho a que el condenado pronuncie su versión y su defensa. No cumplen ni siquiera el mandato constitucional de presunción de inocencia hasta que se demuestre lo contrario y pisotean el derecho al debido proceso. Evo es fusilado desde los medios privados permanentemente. Lo insultan, lo hacen insultar. Lo difaman y le hacen difamar. El colmo es que desde los medios públicos y desde las radios de pueblos originarios -fortalecidos por las gestiones gubernamentales de Evo- se lanzan misiles de mentira, odio y racismo. Hay centenares de políticos y periodistas que traicionaron a Evo sin ponerse roja su cara. Evo les dio la oportunidad de ser algo. Evo les dio de comer. Evo los ayudó. Pero, hoy, esos que comieron de la mano de Evo son los más rabiosos traidores, odiadores y

Evo fusilado Leer más »

El régimen de la traición

Por Juan Cutipa Domínguez La historia de la humanidad está llena de casos similares a los narrados en la Biblia sobre Judas y Caín. La traición y la envidia, siempre caminaron juntas. Muchos libros se pueden escribir en torno a la traición de Lucho a Evo, al MAS-IPSP y al Proceso de Cambio y los planes para acabar políticamente con Evo porque le tienen miedo en las urnas y le tienen envidia porque el pueblo le es fiel, agradecido y cariñoso. El gobierno de Luis Arce y David Choquehuanca está en el ocaso. No solo porque le queda menos de un año sino porque es un desastre. No es necesario pedir acortamiento de mandato ni adelantamiento de elecciones porque el arcismo está acabado. La ineficiencia, la corrupción familiar, el nepotismo, la soberbia y la maldad para perseguir y destruir a sus propios electores, se encargaron de liquidarlo. El gobierno de Arce-Choquehuanca fue parido en las urnas, pero se convirtió en un régimen autoritario, vengativo y lleno de odio. Evo puso como candidato a Lucho para salvar la economía destruida por la dictadura de Añez y la banda de asaltantes de la derecha boliviana (pititas), que tuvo la “bendición” de obispos fascistas, diplomáticos entrometidos y medios de comunicación carentes de ética e independencia. Todos los militantes masistas hicieron campaña con sus propios recursos y votaron por Lucho y David. Pero tras el triunfo del MAS-IPSP, en octubre del 2020, estalló el primer signo de traición. Ni Lucho ni David, fueron a recibir a Evo a la frontera La Quiaca-Villazón por donde regresaba el presidente y líder del partido que ganó las elecciones. David parece haber sido el primero -desde las sombras- en ejecutar el plan destinado a terminar con Evo. El llamado “Jilata” nunca dio la cara y usó palos blancos, testaferros y emisarios para liquidar al jefe de partido más grande de la historia boliviana. En nombre de “renovación”, un viceministro, mano derecha de Choquehuanca, empezó a tirar las primeras piedras a Evo. Con el silencio cómplice de Lucho, el ataque de funcionarios del gobierno que ganó con la sigla MAS-IPSP, fue creciendo. Ministros -que nunca hicieron vida orgánica en el partido- ahora atacan peor que los ultraderechistas bolivianos a Evo y sus compañeros leales. Con el plan de ser reelegido, Lucho y su entorno, primero, se apoderaron del gobierno ganado por el MAS y lo convirtieron en un régimen antievista y antimasista; no tuvieron vergüenza de aliarse con la derecha boliviana (Mesa-Camacho-Tuto-Reyes Villa) y se pusieron al servicio de la embajada norteamericana. Usando métodos de las dictaduras militares y de gobiernos neoliberales, persiguen a compañeros que hicieron campaña y votaron para que el MAS-IPSP recupere el gobierno que estaba en manos de la dictadora Añez. Tras destituirlos de la administración pública sin derecho al debido proceso y solo con la presunción de ser evistas y “radicales”, les abren procesos judiciales. Dieron cargos y trabajo a gente que nunca hizo algo por el MAS-IPSP, llegando a la vergüenza de contratar pititas y empleados militantes de los viejos y derrotados partidos neoliberales. Luego, dividieron, asaltaron y se compraron organizaciones sociales. Usando las fuerzas policiales y pagando mucho dinero (con el disfraz de publicidad, por ejemplo) crearon sindicatos paralelos y otras organizaciones serviles y prebendales. Para destruir a Evo y a los leales al MAS-IPSP, montaron un poderoso aparato judicial y mediático. Golpearon al Legislativo, con sentencias de jueces al servicio del régimen como los auto prorrogados del Tribunal Constitucional, impidiendo a diputados y senadores ejercer el derecho a la petición de informes, interpelación y censura a los ministros arcistas. Desde el Ministerio de la Presidencia y Viceministerio de Comunicación, llenaron de millones, como pauta publicitaria, a medios privados y derechistas-pititas para callar las barbaridades del régimen arcista y atacar a Evo y los evistas. Programaron en medios privados y estatales, a supuestos “analistas” y “expertos” en todos los temas para ensalzar a la ineficiente administración gubernamental y culpar de todo a Evo. Fue tan descarado que los mismos “analistas” hacían un paseo por todos los medios y en una misma mañana o una misma noche por todos los programas que tienen publicidad del gobierno de turno. De esa forma nacieron los mercenarios de la lengua y “analistas” a sueldo, pagados con los impuestos de los ciudadanos. Usando la chequera de las arcas del Estado, el gobierno traidor de Lucho y David, compró alcaldes y gobernadores, no solo para tenerlos de aliados, sino para que hablen mal de Evo. En unos casos, alcaldes y gobernadores que comieron de la mano de Evo, vendieron su alma y se volvieron en voceros del odio, la mentira y la envidia contra el líder del MAS-IPSP. Lucho, David, ministros (sobre todo aquellos a los que Evo les dio la oportunidad de ser algo), los analistas a sueldo, muchos periodistas y presentadores de medios privados y estatales, legisladores y jefes políticos de la derecha, no se cansan de decir que Evo es un cadáver político. Sin embargo, todo el tiempo hablan de Evo, lo insultan, lo acusan sin pruebas y le vomitan odio, racismo, discriminación y envidia. La única verdad es que se ocupan de Evo en todos los lugares y en todos los tiempos, porque le tienen miedo. Saben que Evo en las urnas los derrotará. No quieren que ingrese a la cancha. Tratan por todos los medios de inhabilitarlo, anularlo, proscribirlo, detenerlo, encarcelarlo y matarlo. El odio y la envidia a Evo, une, apasionadamente, al arcismo-choquehuanquismo, con la derecha racista y golpista de Bolivia. Carecen de argumentos jurídicos. Pero les sobra la difamación, el odio, la envidia y el miedo. Ya es hora de que Lucho, David, sus ministros y empleados fanáticos, empiecen a pensar en su futuro. Está claro que no volverán al gobierno. No podrán ganar una elección con ninguna sigla ni candidato. Quedarán en la calle sin el poder de jueces, fiscales, policías, militares y medios de comunicación. Caminarán desnudos. Serán perseguidos no por los evistas, sino por su conciencia y

El régimen de la traición Leer más »

La honra indebida

Por: Carlos Tony Sánchez* Ana se levantó de su cama cuando todos ya estaban dormidos. Habían pasado 9 años desde que su marido le trajo – bajo su conminatoria “o me la traes o se acabó” – la cabeza del Cnel. rioplatense Ignacio Warnes, comandante del ejército libertador de la región cruceña, expuesta en una pica en la misma plaza de armas de la capital, por órdenes del Cmdte. Español quien luego de la batalla de El Pari, mandó a decapitar al insigne patriota. Ella, luego del robo ejecutado por su marido y otros, la recibió en su casa, la envolvió en un lienzo y enterró bajo su cama. Por nueve años. Ana, tanto como su esposo fueron parte del ejército libertador; ella como miembro del Cuerpo de Sanidad. Sus ojos claros (por eso el apodo de “Zarca”) ardían en fuego por ver la Patria liberada. Ana Barba recordó entonces la promesa póstuma que le hizo a Warnes: “descansa aquí mi querido padrino, mientras la patria se libere”. Y así lo hizo hasta que ese glorioso 1825, cuando se fundaba la República de Bolivia, reveló y entregó la cabeza de Ignacio Warnes a las autoridades. El mismo Libertador Mcal. Antonio José de Sucre, reconoció de forma oficial, el gesto heroico de Ana. Y posteriormente – mucho después – Ana Barba fue, por Ley N.º 1106, del 4 de octubre del año 2018, durante el gobierno de Evo Morales Ayma, el Estado Plurinacional de Bolivia la reconoció como «heroína nacional» y le otorgó el grado de coronela de sanidad y declarada como heroína de Bolivia”. Este 24 de septiembre, como todos los años anteriores… se juntarán las autoridades civiles y militares, alrededor del monumento a Ignacio Warnes, allí donde el ejército español clavó vilmente, la cabeza del patriota en una pica, para que se pudriese. Temprano y con una banda militar, entonarán sus loas y alabanzas a un bandolero invasor (Ñuflo de Chávez) y a un Imperio genocida (la “España grandiosa”) que dizque vino con un hado benigno, a hacer lo que hizo. Ana, su padrino y los patriotas observan desde los cielos – impotentes – la burla y menosprecio a su extremo sacrificio para liberar esta sagrada tierra. * Profesor universitario.

La honra indebida Leer más »

Efemérides de Santa Cruz (La historia oculta)

Por: Carlos Tony Sánchez Vaca * Sabido es, que en la historia, las fechas no solamente son un recordatorio específico de algo importante ocurrido en el tiempo para bien o para mal, sino que vienen a constituir, por los efectos de la educación impartida en el contexto social o en las aulas, una parte esencial y configurativa del alma de los pueblos. De modo tal, que cuando nos referimos al 24 de Septiembre, realzamos aquello impartido y apropiado en nuestras mentes según la historia oficial: Aniversario de la proclama independentista en Santa Cruz La historia del texto es puesta – entonces – en el contexto, con sendos discursos de las autoridades, desfiles cívicos de escolares y de cuanto ciudadano ejerza funciones laborales. Calles engalanadas y festejos enturbiados acompañarán la fecha para dotarle significancia. Y es así que, dentro de un calendario impuesto allende los mares (pues allá por el 1582, un señor llamado Gregorio que oficiaba de Papa, dictaminó que su calendario, por eso lo de Gregoriano, sería obligatorio para todo el mundo) tenemos un marco de “fechas conmemorativas” para oficialmente celebrar alegres aquello que debemos celebrar y/o recordar compungidos aquello que debemos recordar, también oficialmente. El día 24 de septiembre es señalado como efemérides departamental. En Santa Cruz, se recuerda y celebra la gesta – si así se la puede llamar – de un grupo de ciudadanos estantes y habitantes de la ciudad que, al calor e influjo del movimiento libertario e independentista generalizado en nuestra América morena, deciden declararse – con una Proclama – libres del yugo español. Tal proclama incorporó de manera oficial, a todos los habitantes de esta parte oriental, a las largas luchas sangrientas, conocidas como la Guerra de la Independencia. Sin embargo, la Proclama y la guerra de la independencia, venían precedidas por una larga y dolorosa guerra contra el invasor español…una lucha centenaria, una lucha de más de 300 años, iniciada aquel día en Guanahani, territorio de la nación Taíno, nombre del pueblo exterminado por las huestes de aventureros barbudos al servicio de los reinos de Castilla y Aragón, un oprobioso 12 de octubre de 1.492. Colón la re-bautizó como San Salvador (que ironía)… Se iniciaba la que, quizás, haya sido el más monstruoso genocidio que recuerde la humanidad. En ese contexto se desarrollaron las luchas épicas de los pueblos del Continente descubierto, las “Indias”, por la emancipación del cruel yugo ibérico. Las regiones cercanas nuestras, nunca fueron ajenas al espíritu libertario, aunque como sabemos, se concede mayor validez a las Proclamas escritas con tinta, que a las Proclamas escritas con sangre, sangre de nuestros mártires ancestrales transmitidas por el lenguaje oral de los pueblos originarios y por gente – aunque extranjera – de honor, tan escasa pero relevante, como Fray Bartolomé de las Casas, quien testifica de las crueldades innombrables, que tuvieron que sufrir los habitantes originarios de nuestra tierra. La memoria colectiva de los pueblos es indeleble, y hoy resurge con la fuerza inequívoca de la verdad y la justicia. Apenas a unos 300 kilómetros de la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, y muy cerca de Kaami (Camiri) el 10 de Septiembre de 1.810 un ejército de aproximadamente 1.300 guaraníes al mando del Cacique Birimbay, acompañados por un grupo de soldados rebeldes, tomaba por asalto el fuerte de Membiray, símbolo del poder del reino español victoria que dio inicio a la guerra de la independencia, que como es sabido culminó con la creación de la República, hoy Estado Plurinacional de Bolivia. La toma de Membiray, es apenas como una espina clavada, si consideramos lo vasto del dominio de España en América. Pero es como una espina clavada en el corazón del infame invasor. La región de Cordillera, nunca más pudo ser recuperada por la “España grandiosa” que de grande, solo tuvo el territorio y el genocidio. Se les recordó – también – que nunca fue tierra de Ñuflo de Chávez (que una y otra cosa, aun hoy – lamentablemente – siguen incorporadas en el Himno oficial). Las luchas precedentes de los pueblos originarios en la América y en esta parte, las del pueblo guaraní, especialmente las del Cacique Cumbay (1.809), finalmente cubrían de gloria esta tierra. Una gloria invisibilizada por la historia oficial, la historia escrita por los hijos de España en estas tierras. Resulta harto difícil, aún hoy, encontrar documentos que nos ayuden a reconstruir tal saga heroica. Y no es de extrañar. Similar situación se ha dado, a lo largo y ancho de nuestro territorio madre, el continente americano. Es un asunto fundamental y pendiente, aunque ya existen historiadores serios que han dado los primeros pasos en esa noble tarea. El 24 de septiembre, en ningún caso, cubre la gloria de los combatientes guaraníes el 10 de Septiembre en Membiray. Es más, debiera considerarse como asunto de vital importancia, el traslado de la fecha de la efemérides departamental cruceña, en justicia, apego a la historia y fundamentalmente, respeto a quienes, no creyendo en “hado benigno alguno”, optaron por entregar sacrificialmente sus vidas por la libertad. Honor y gloria sean dados, al Cacique Birinday, al Cacique Cumbay y a todos los combatientes mártires, como Warnes, Cañoto, el “colorao” Mercado y otros, cuya sangre y no la fraudulenta evangelización de la cruz y la espada, ha sembrado de “eminencia y límpida frente” como reza parte de su himno, el suelo cruceño. *Profesor universitario.

Efemérides de Santa Cruz (La historia oculta) Leer más »

Bolivia: el 17 de septiembre volvemos a marchar

Por Canela Crespo* En la colonia, cuando se fundó la ciudad de La Paz, del lado norte del Río Choqueyapu, se instaló la alta alcurnia, el pueblo de españoles desde donde se gobernaba, y que hoy corresponde al centro paceño desde donde todavía se gobierna. Del otro lado del río, al sur, se instalaron los barrios de indios esclavizados y explotados; a esta zona la bautizaron “San Pedro”. Justo allí, en el actual barrio de San Pedro, el lunes 2 de septiembre de 2024, el Gobierno boliviano ordenó, desde la Plaza Murillo, que se reprimiera a ponchos y polleras: a los indios. Las imágenes que nos quedaron del excesivo uso de la fuerza policial muestran rejas, gases, balines y otra vez, la sangre de los mismos de siempre. Ese día llegó a la ciudad una marcha enorme desde las 20 provincias del Departamento de La Paz que pedía que se le devuelva a sus legítimos representantes la sede sindical de la Federación de Trabajadores Campesinos “Túpac Katari” ubicada -por una romántica casualidad- en la calle “Bartolina Sisa”. La sede de la “Túpac” está secuestrada desde hace meses por una dirigencia ilegítima posesionada entre una veintena de personas pero, eso sí, reconocida por el Gobierno. Y es justamente en el rol de éste que hay que insistir; acaso, ¿Luis Arce no se jacta de presidir un Gobierno de las organizaciones sociales? ¿Cómo es que el vicepresidente David Choquehuanca avala que se reprima a sus hermanas y hermanos? De hecho, el dirigente legítimo de esta organización y electo por unanimidad en un magno Congreso, David Mamani Quispe, es exactamente de la misma provincia que el vicepresidente del país. La represión a la marcha de las 20 provincias es un hito que se suma a las ya demasiadas demostraciones de ruptura ideológica del Gobierno boliviano con el proyecto popular. Es una contradicción que en el Estado Plurinacional se volviera normal que las sedes y las instancias orgánicas del movimiento indígena-originario-campesino sean controladas por la policía. Esto no es algo superficial, pues se trata de una afrenta permanente contra el sujeto histórico revolucionario del Proceso de Cambio. Todo esto sucede, por si fuera poco, en un contexto de crisis económica y de profunda desinstitucionalización del Estado. El Órgano Ejecutivo pone sus energías en el obsesivo y burdo control de los Órganos Electoral y Judicial y en el intento de boicot al Órgano Legislativo y, a la par, en el país escasean los dólares y los combustibles y los precios de todo lo que se vende en los mercados se disparan. El descontento social aumenta a la par de los precios de la comida, pero las autoridades gubernamentales, cegadas por su intención de mantener el poder, no se ocupan de la economía del país y en cambio, han optado por elegir como su gran adversario político a Evo Morales Ayma. Todos los días, los ministros y voceros se pasean por los medios de comunicación tradicionales, que claramente también controlan, argumentando de una u otra forma que Evo Morales no puede ser candidato. El propio Luis Arce ha llegado incluso a imitar a Lenin Moreno, el expresidente ecuatoriano, que en 2018 llamó a un referendo y consulta popular para inhabilitar a Rafael Correa para disputar las elecciones. A pesar de que las preguntas que el Gobierno boliviano le propuso a la población fueron desestimadas por su inconstitucionalidad, todavía hay autoridades que dan patadas de ahogado e insisten con llevar a cabo este referendo, aunque sin dudas, es una medida que no tiene el apoyo de ningún sector social. Ante todo esto, el movimiento popular se ha levantado, otra vez. En las últimas semanas se han suscitado movilizaciones de distintos sectores en las principales ciudades del país. Asimismo, el martes 3 de septiembre se llevó a cabo lo que debía ser el Congreso del MAS-IPSP y que, ante la reiterada orden del gobierno para que el Tribunal Supremo Electoral no lo supervise, terminó siendo un Ampliado. La Dirección Nacional del espacio político más importante de Bolivia, a la cabeza de Evo Morales, ha decidido llamar a una marcha de casi 200 km desde la localidad de Caracollo hasta la ciudad de La Paz para el 17 de septiembre. En Bolivia, las grandes transformaciones se construyeron con el movimiento popular, y en específico el movimiento indígena, en las calles y marchando. En los años 80’, la “marcha por la vida” aglutinó a miles de trabajadoras y trabajadores en contra del sistema neoliberal y, más adelante, las marchas indígenas fueron las que pusieron en agenda la necesidad de una Asamblea Constituyente y la fundación del Estado Plurinacional y claro, la marcha en defensa de la Constitución Política del Estado de 2009 aseguró su promulgación. Esta vez, la marcha convocada para el 17 de septiembre condensa varias consignas. Por un lado, se funda en la denuncia al Gobierno por su gestión económica y se posiciona en defensa del Modelo Económico Social Comunitario Productivo. Por otro lado, las demandas políticas pasan por el respeto a las instancias orgánicas del movimiento indígena y del movimiento obrero, por el respeto al derecho a elegir orgánicamente y sin injerencia al candidato para las elecciones de 2025 y se posiciona en contra de la traición de Luis Arce, David Choquehuanca y su gabinete a los principios del Proceso de Cambio que ha fundado el Estado Plurinacional. Si bien se van sumando las voces que piden al presidente Luis Arce su renuncia, él todavía puede decidir terminar su mandato si asume con humildad su derrota política y ordena su gestión económica. Esto pasa por abandonar su travesía para inhabilitar a Evo Morales y proscribir al MAS-IPSP, por abdicar en la constante persecución política a la militancia de este espacio y por ceñirse al modelo que enaltece la soberanía económica, las nacionalizaciones, la redistribución de la riqueza, la productividad eficiente y la industrialización responsable; en resumen, que deje de ser candidato para ser presidente, pues. *Canela Crespo es boliviana, estudió Derecho, es feminista y militante del

Bolivia: el 17 de septiembre volvemos a marchar Leer más »

Arce, el ex ministro sin memoria

Por Tania Mendoza A poco de cumplir cuatro años de gestión, el presidente Luis Arce culpa al gobierno del ex presidente del Estado Plurinacional, Evo Morales, por los problemas que atraviesa su gestión en el tema de hidrocarburos. Su discurso comenzó afirmando que no se hicieron las inversiones necesarias en exploración para luego señalar que no se cuidó la nacionalización. Estas aseveraciones no vienen de un derechista perdido, esos que nunca saben dónde empieza y termina Bolivia, lo dice quien fuera ministro de Economía y Finanzas Públicas de “esos anteriores gobiernos” y quien es hoy presidente de Bolivia por la sigla del partido que gobernó “esas gestiones”. Arce no fue un ministro más de Morales, fue parte importante de su gestión y cabeza del gabinete económico que se reunía cada semana. Las afirmaciones que lanza hoy me hacen pensar que no prestaba atención a lo que se trataba en las mismas o ¿qué pasó? Entonces se conocía a cuánto alcanzaban las reservas de gas de Bolivia. Todos los que participaban en ese gabinete tenían claro hasta cuándo tendrían los ingresos provenientes del gas: era sumar las ventas a Brasil, Argentina y el consumo nacional y hacer una proyección. Ahí estaba la temporalidad. La obligación de Arce entonces era advertir que iba a llegar un momento en el cual el país se iba a quedar sin ingresos y su ministerio sin recursos para cubrir los gastos del Estado. ¿No dijo nada? No escucho ninguna declaración en la cual diga “yo advertí que esto iba a pasar”. El primer error de Arce es negar el papel que jugó en el Gobierno de Morales y admitir con sus declaraciones que su manejo de la economía fue sin proyección a futuro. Era su obligación involucrarse en la generación de recursos para garantizar la estabilidad económica del país y no puede hoy solo deslindar su responsabilidad. Hay que recordarle que estuvo más de 12 años en el cargo. Veamos su gestión como presidente. Tres años y diez meses, ese es el tiempo que le tomó caer en cuenta que los recursos por los hidrocarburos no iban a solventar toda su gestión, que la subvención era un problema para la economía del país y que no se hicieron las inversiones necesarias en exploración. Con ese tiempo al mando del país, son excusas baratas las que ahora expone. Tuvo el tiempo necesario para generar muevas fuentes de ingresos para el país. Es más, ni las tenía que pensar, ahí estaban, solo debía releer la Agenda Patriótica 2025-Plan de Desarrollo General Económico y Social para el Vivir Bien (PDGES) de Bolivia, allí estaban las respuestas. Es más, él participó en la elaboración de ese documento. Arce no recibió un país con problemas en el tema de hidrocarburos, pero está dejando uno con una profunda crisis que deberá resolver el siguiente gobierno, porque a él se le acabó el tiempo y un referéndum no mejorará el panorama, es más lo complicará aún más.

Arce, el ex ministro sin memoria Leer más »

Fidel nace cada día y con él renace la humanidad

Por Stella Calloni El comandante Fidel Castro Ruz nació en Cuba hace 98 años y ya no está físicamente entre nosotros desde noviembre de 2016 pero sigue naciendo y renaciendo en los que resisten y luchan en todos los frentes de batallas en estos tiempos cuando estamos viviendo un proceso de enormes cambios y grandes amenazas. Es el caos de la resurrección y el eterno valor de su legado, es nuestra marcha hacia un futuro de dignidad para la humanidad. Cuba nos demuestra lo que significa este legado que abre e ilumina los caminos de la liberación para los pueblos del mundo. Es un período histórico  donde se juega el destino, el futuro y  la posibilidad o no de la sobrevivencia  de la humanidad, y la decisión del gobierno y el pueblo de Cuba, en uno de sus más difíciles momentos. Se conmemoró el aniversario del nacimiento del líder de la Revolución Cubana en Birán, Holguín, el 13 de agosto de 1926, con eventos  culturales que mostraron al mundo  la resistencia de una cultura viva, desafiante, ante los oscuros laberintos del colonialismo que intenta regresar a Nuestra América. Es esta revolución de la cultura lo que inquieta al poder hegemónico, y es uno de los mayores legados de Fidel, que alienta la imaginación creativa de nuestros pueblos, capaz de despertar a sociedades zombificadas, víctimas del proyecto de dominación y del colonialismo cultural del que seguimos siendo víctimas en nuestra región, gracias a la dependencia, que continúa en este siglo XXI. Una dependencia que ya no basta a las necesidades imperiales ante la nueva realidad de un mundo en cambio acelerado, enfrentando Estados Unidos y sus asociados  a potencias como China, la Federación Rusa y una cantidad de países donde vive el 60 por ciento de la población mundial en enormes y ricos territorios. El poder hegemónico, cada vez más desgastado, avanza violentando todo a su paso porque necesita asegurar el control de los países de América Latina y el Caribe y mueve sus cartas de poder para silenciarnos, confundirnos, acelerar la dominación colonial de nuestros territorios. A través de toda su historia imperial nos consideraron su “patio trasero”. Destruir nuestra cultura, nuestra identidad, es un paso indispensable. Borrar nuestro pasado de resistencia a la expansión imperial es robarnos el futuro como países independientes y libres al fin. El pueblo cubano nos mostró también el camino, amenazado como nunca antes, celebrando la vida bajo los terrorismos del poder hegemónico.    El sometimiento sólo se puede lograr si nos hunden en la pobreza, el hambre, la ignorancia, si nos borran identidades y culturas, para lo cual necesitan destruir todo gobierno que legisle y actúe en favor del pueblo, que rescate las glorias del pasado y del presente para armar un futuro de paz y de justicia. Para eso hay que arrancar de raíz la ignorancia y todo lo que ata las manos de los pueblos y lograr que el ser humano recupere su humanidad entendiendo ésta como dignidad. Se hace muy difícil ahora cuando sólo lograr la sobrevivencia parece un sueño inalcanzable, pero no imposible. Ya no nos dominan con espejitos de colores, necesitan herramientas de nuevas y sofisticadas tecnologías, que ellos manejan y que cambian el eje de nuestras sociedades. Han logrado, con el control de los medios de comunicación masiva, entre ellos las redes sociales, que utilizan masivamente como un arma muy bien aceitada, paralizando a sectores de nuestras sociedades. Los dueños de esas nuevas tecnologías se han convertido en los grandes magnates sólo comparables con los fabricantes de armas de una inimaginable sofisticación. En estos momentos como nunca antes nos falta el comandante Fidel Castro, aunque su visión de tan largo alcance nos permite, como un poderoso refugio, acudir a su pensamiento que cabalga por el mundo, sus discursos, escrituras y su voz que se adelantan a todos los tiempos. Estamos ante la posibilidad de una guerra con el uso de armas nucleares. Desde hace muchos años atrás ya lo advertía Fidel en 2007. “Hoy el mundo cuenta con decenas de miles de bombas nucleares, 50 veces más poderosas con portadores varias veces más veloces que el sonido y de una precisión absoluta, con los cuales nuestra sofisticada especie puede autodestruirse” algo que llevaba años denunciando el líder cubano.   Lo mismo hacía cuando abordaba el tema del calentamiento global que advertía “como la terrible espada de Damocles que pende sobre la vida de la especie”, lo que no era conocido “por la inmensa mayoría de los habitantes del planeta y, aún hoy existe gran ignorancia y confusión sobre estos temas”. Si se escucha a los voceros de las transnacionales y su aparato de divulgación, “vivimos en el mejor de los mundos” escribió Fidel con ironía y analizó que lo que nos vendía y vende la publicidad del imperio con todo ese lenguaje de la seducción colonizadora destinado a confundir, ya que la población no puede acceder a otras voces silenciadas por la dictadura mediática. El poder de los medios de comunicación, las redes sociales, los aparatos transmisores que invaden cada rincón de nuestros pueblos, están bajo el mando de generales mediáticos, con un gran poder de fuego, por lo que ensamblan con el poderío militar, aterrorizando, corrompiendo y confundiendo. Lo advirtió Fidel y lo escuchamos con esa pasión en su voz, con la precisión de su lenguaje y la convicción con que nos mostró y nos muestra la otra cara de un mundo, ahora invivible e incierto, y nos señaló el rumbo hacia “otro mundo posible” y necesario para salvar a la humanidad. No hubo un solo período histórico en que Fidel Castro perdiera la mirada estratégica, la advertencia necesaria,  y si no hubiéramos perdido  nosotros la posibilidad más importante que tuvimos que fue lo sucedido al comenzar el siglo XXI, cuando habíamos logrado superar diferencias, diversidades, asimetrías para comenzar otro camino de unidad en noviembre de 2011, cuando en Caracas, Venezuela, se puso en marcha la Comunidad de Naciones Suramericanas y Caribeñas (CELAC) estaríamos hoy en otra situación. La unidad de entonces alertó a Estados Unidos en su proyecto geoestratégico actual de recolonización de América

Fidel nace cada día y con él renace la humanidad Leer más »