EE.UU. e Irán fijan condiciones para negociar en medio de la crisis en el estrecho de Ormuz
Telesur Las posibilidades de un diálogo diplomático entre Washington y Teherán se mantienen distantes tras revelarse las exigencias iniciales de ambas naciones para sentarse a negociar. De acuerdo con la agencia semioficial iraní Fars, Estados Unidos ha presentado cinco condiciones “esenciales”, mientras que la República Islámica respondió con un pliego de demandas enfocado en el levantamiento de sanciones y el control de rutas marítimas clave. Hasta el momento, ninguna autoridad oficial de la Casa Blanca o del Gobierno iraní ha emitido declaraciones para confirmar o desmentir los términos filtrados por la agencia de noticias. Las cinco exigencias de Washington La propuesta estadounidense busca debilitar el programa nuclear de Teherán y condicionar su influencia en el Medio Oriente antes de reactivar los canales diplomáticos. Entre los puntos filtrados destacan la transferencia obligatoria a territorio estadounidense de 400 kilogramos de uranio enriquecido iraní, suspensión inmediata de actividades en todas las instalaciones nucleares de Irán, permitiendo la operatividad de una sola planta. Así como la negativa rotunda a liberar los activos iraníes que permanecen congelados en el exterior, así como el rechazo a pagar cualquier tipo de compensación económica y vincular de forma estricta el avance de cualquier conversación al mantenimiento de un alto el fuego en todos los frentes de conflicto de la región. La contrapropuesta de Teherán Por su parte, la respuesta de Irán no tardó en replicar con exigencias de alto calibre político y económico, condicionando el diálogo a los siguientes requisitos: Las tensiones entre ambos países alcanzaron su punto crítico tras la guerra iniciada el pasado 28 de febrero, un conflicto que involucró a Estados Unidos, Israel e Irán, provocando miles de muertes y bombardeos masivos contra instalaciones militares y objetivos estratégicos en la región. Actualmente, la situación es crítica en el estrecho de Ormuz debido al bloqueo impuesto por Washington a los puertos iraníes y la posterior restricción parcial del tráfico marítimo ejecutada por Teherán. Los analistas internacionales advierten que la falta de un canal de diálogo real alimenta el temor a una reanudación abierta del conflicto, lo que podría desatar un impacto prolongado en los mercados energéticos y disparar la inflación global.









