Villa Tunari, 19 de enero (El Nuevo Cambio).- El expresidente del Estado Plurinacional, Evo Morales Ayma, adolece de bronquitis crónica, hipertensión pulmonar, anemia y su corazón late apenas a 46 latidos por minuto, según las últimas revisiones médicas, sin embargo, el gobierno evitó su atención médica, amenazando a los especialistas con severas sanciones. En el caso cardiológico, el informe establece que adolece de una bradicardia que consiste en tener latidos entre 44 a 46 por minuto, muy por debajo de lo normal que debería ser de 70 latidos por minuto. A pesar del informe médico, el juez Nelson Rocabado, no tomó en cuenta la opinión del cardiólogo. El abogado Nelson Cox reveló que el juez, quien fue designado por los magistrados auto prorrogados, se atribuyó la profesión de un especialista Cardiologo, al rechazar el informe y decir que él mismo es dudoso, porque en Google señala otra cosa. En el caso de la bronquitis crónica, la doctora Angélica Velasco, médico general, estableció que luego de un tratamiento especializado, el cuadro de bronconeumonía se complicó, razón por la cual, el expresidente necesitaría de un reposo absoluto para su recuperación. El líder político y sindical, fue revisado por tres especialistas, un cardiólogo, otro neumólogo y finalmente un médico internista, esta última fue la que proporcionó la información a nombre de los tres, debido a que, a través del Ministerio de Salud, se asumieron represalias contra los galenos que atendieron al expresidente. La exministra de Desarrollo Productivo, Teresa Morales, en una conferencia de prensa realizada en La Paz, denunció que la ministra de Salud, amenazó a los médicos que atiendan al exmandatario con destituirlos de sus funciones. Según Radio Kausachum Coca, el expresidente Evo Morales y sus colaboradores solicitaron a 40 cardiólogos y 20 neumólogos para que lo atiendan y todos se negaron a hacerlo, con el mismo argumento de que desde el Ministerio de Salud se les advirtió con no hacerlo, porque serían pasibles a sanciones. La doctora Velasco dijo que es muy importante que el expresidente Morales guarde reposo y no esté realizando ejercicios físicos, o subiendo o bajando gradas, debido a su “bradicardia, su hipertensión pulmonar y la anemia aguda”. Velasco informó también que se le realizó una tomografía que establecerá el estado de sus pulmones y si presenta una hipertensión pulmonar moderada o grave. “Ahí se va a definir si hay una fibrosis pulmonar marcada”, dijo. “Les estoy expresando lo que han hablado en la junta médica, los tres especialistas. No es algo que yo lo esté diagnosticando. Respeto mucho el trabajo de los especialistas porque ellos saben su rubro”, enfatizó. “Tiene un problema pulmonar y estamos a la espera del resultado de la tomografía. En el ecocardiograma lo más resaltante es eso, ese pulmoncito no está trabajando bien y por eso que ya hay afecciones al tema cardiológico”. La médico dijo que el expresidente ya fue tratado con medicinas, sin embargo, los resultados no fueron los mejores, lo que le produjo que baje de peso y pierda mucha masa muscular. “Se le ha colocado suero intravenoso con vitaminas y se ha hecho una dieta rica en hierro para que pueda subir las defensas”. El galeno explicó que de la bronconeumonía pasó a una bronquitis crónica, como secuela de la enfermedad, por lo que debe estar al menos 20 días en reposo. “Es un cuadro con bastante riesgo para que él pueda enfermar de otra cosa. Por eso es que los tres médicos han puesto en su informe que él necesita reposo absoluto”. El expresidente Morales reveló hoy también que no fue posible encontrar médicos especialistas para que lo puedan atender, prácticamente de emergencia, ante la presión que significaba que el juez diera 48 horas de plazo para que se presenten los certificados de salud. Primero han intentado matarme con un operativo policial y ahora evitando que los médicos puedan atenderme ante una emergencia, afirmó el exmandatario en el programa “Evo es pueblo, líder de los humildes” que se difunde todos los domingos por radio Kausachum Coca, desde la localidad de Lauca Eñe, desde el trópico de Cochabamba.