Santa Cruz, 8 de septiembre (El Nuevo Cambio).- El gobierno decidió al final, ante los reclamos, pedidos y críticas de varias organizaciones, declarar emergencia nacional ante los incendios que se registran en varias regiones del país y que han ocasionado al menos más de 3 millones de hectáreas destruidas.
Anunció que también comenzó a llegar la ayuda internacional y que se agilizan las gestiones para combatir los más de 72 puntos de fuego activo que se mantienen en varias regiones del país, principalmente Santa Cruz, Beni y el norte paceño.
Santa Cruz
Por su parte, el gobernador de Santa Cruz, Mario Aguilera, hizo conocer, en una conferencia de prensa, el decreto que declara desastre departamental a esa región, debido a los imparables incendios que azotan a varias provincias. «Esta situación lo demanda”, añadió.
“Esta medida responde a la necesidad de canalizar el apoyo del Gobierno nacional y la ayuda internacional para combatir los incendios, que ponen en riesgo la vida humana, la biodiversidad y los bosques”, dijo.
Mientras tanto, la capital cruceña registra una calidad de aire mala, que alcanzó su pico más alto este sábado, con un índice de Calidad del Aire (ICA) de 261 microgramos por metro cúbico, que lo convierte como el día más contaminado en lo que va del año.
Santa Cruz es el segundo departamento en declarar desastre departamental, el primero que lo hizo fue Beni.
Aguilera dijo que durante la emergencia departamental se atendieron 83 incendios forestales. Se emitieron 94 alertas para prevenir incendios forestales y «tras varias semanas de haber atendido la emergencia y de haber agotado nuestros recursos, nos vemos con la responsabilidad y necesidad de declarar desastre departamental”.

