La Paz, 24 de marzo (El Nuevo Cambio).- La acusación formal contra el exdirector de la Fuerza Especial de Lucha contra el Narcotráfico (FELCN), Maximiliano Dávila, sentenciado a 25 años de cárcel en los Estados Unidos, establece el envió de cocaína, con protección policial, en diciembre de 2019, durante el régimen de Jeanine Añez. Según el informe de la Fiscalía de los Estados Unidos, Distrito Sur de Nueva York, Maximiliano Dávila Pérez, abusó de su cargo como jefe de la principal agencia antidrogas de Bolivia para conspirar en la importación de grandes cantidades de cocaína a Estados Unidos, al acordar brindar protección armada a narcotraficantes. El Fiscal de los Estados Unidos para el Distrito Sur de Nueva York, Jay Clayton, y el Administrador de la Administración para el Control de Drogas (DEA), Terrance Cole, dijeron que Dávila fue condenado a 25 años de prisión por participar en una conspiración para la importación de cocaína y un delito relacionado con armas. El exdirector de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN), fue extraditado a Estados Unidos en diciembre de 2024. Fue declarado culpable el 23 de octubre de 2025, tras un juicio con jurado ante la jueza federal Denise L. Cote, quien impuso la sentencia la semana pasada. “Maximiliano Dávila Pérez ejercía un poder extraordinario como principal funcionario antidrogas de Bolivia y eligió abusar de ese poder para apoyar precisamente a los narcotraficantes que juró investigar, todo para enviar enormes cantidades de cocaína a Nueva York”, dijo el fiscal Jay Clayton. “Ahora, debido a su corrupción y a su descarado intento de inundar nuestras calles con cocaína, pasará 25 años en una prisión federal. Nuestra oficina, junto con nuestros socios de la División de Operaciones Especiales de la DEA, continuará desmantelando la narco-corrupción de alto nivel en todo el mundo que amenaza a nuestro país y a los neoyorquinos”, agregó. De acuerdo al administrador de la DEA, Terrance Cole, “la traición a la confianza pública por parte de un funcionario de las fuerzas del orden, como Dávila Pérez, es un abandono total del juramento que prestó”. Afirmó que Dávila Pérez convirtió su cargo en una empresa criminal, protegiendo a traficantes, asegurando el movimiento de cocaína y facilitando directamente el flujo de drogas hacia los Estados Unidos. Según se detalla en la acusación formal, los métodos de Dávila incluyeron desviar a las fuerzas del orden de investigar a traficantes de cocaína favorecidos y proporcionar personal fuertemente armado de la FELCN como seguridad para cargamentos de cocaína que salían de aeropuertos bolivianos. “Lo hizo durante reuniones y llamadas con sus co-conspiradores que fueron grabadas por fuentes confidenciales de la DEA (los “CS”), quienes también participaron entre aproximadamente 2019 y 2020. Estas reuniones y llamadas resultaron en el acuerdo para proporcionar una muestra de 10 kilogramos de cocaína, autorizada por Dávila a los CS en Lima, Perú, en diciembre de 2019”, afirma. Dávila participó y brindó protección a un envío de más de una tonelada de cocaína que saldría de Bolivia, transitaría por la República Dominicana y finalmente llegaría a Nueva York. “Durante llamadas y reuniones grabadas, sugirió ciertos aeropuertos donde controlaba la seguridad y podía desviar al personal de la FELCN para asegurar que un avión fuera cargado exitosamente con cocaína”, añadió.