Oruro, 21 de julio (El Nuevo Cambio).- El gobierno, aliado a la derecha en Bolivia y en coincidencia con los Estados Unidos, a través de insultos, discriminación y racismo, pretende inhabilitar a Evo Morales Ayma para las próximas elecciones nacionales de 2025.
A esa conclusión llegó el exmandatario del Estado Plurinacional, durante la entrevista que se realiza todos los domingos desde las 7.00 de la mañana, en la Radio Kausachun Coca, en el trópico de Cochabamba.
En esta oportunidad, el líder del MAS-IPSP, estuvo en la ciudad de Oruro, donde también asistió a una serie de actos que los pobladores organizaron para que los pueda visitar y conversar sobre la actual situación del país.
Morales afirmó en el programa radial que el único plan que tiene el gobierno de Luis Arce y David Choquehuanca es inhabilitarlo para las elecciones nacionales de 2025, en plena coincidencia con los Estados Unidos y los partidos de derecha en el país.
Esa es la razón del porqué, todos los días, con el mismo lenguaje, “se dedican a discriminarme a mi y mis hermanos indígenas, con expresiones racistas, a insultar, ofender con calificativos de que soy miseria humana, tozudo, satanás, cadáver político”, dijo.
El exmandatario expresó también su profunda preocupación, por la actual situación económica del país, cada vez mucho peor, toda vez que el precio del dólar paralelo se cotiza en más de 11 bolivianos, continúa la escasez de diésel y gasolina y se incrementó el precio de la canasta familiar.
“Mientras la crisis económica se profundiza, (…) el oficialismo está más preocupado todos los días de un supuesto ´cadáver político´, dejando a un lado y descuidando el país, destruyendo la economía para retornar al neoliberalismo y derechizar Bolivia”, manifestó.
Morales mostró una buena cantidad de recortes de prensa de la última semana, donde las autoridades de gobierno, desde el presidente Luis Arce, ministros, entre otros, se dedican a emitir adjetivos calificativos en contra de él, para tratar de afectar su imagen en la población nacional.
Sostuvo que con el mismo lenguaje que utiliza la derecha extrema en el país, antes y ahora, y los Estados Unidos, lo califican de “miseria humana, cadáver político, cáncer vacío, tozudo, satanás, demonio. Están más preocupados de la política y no de la grave situación económica”, afirmó.



