La Paz, 3 de septiembre (El Nuevo Cambio).- Los jesuitas españoles Ramon Alaix y Marcos Recolons, exprovinciales, fueron sentenciados a un año de prisión por encubrir los abusos sexuales cometidos en Bolivia, por el sacerdote Alfonso Pedrajas.
El Tribunal de Justicia dijo que ambos acusados han sido hallados culpables y autores del delito de encubrimiento, por lo tanto, a ambos se le condena a un año de privación de libertad a cumplirse en la cárcel pública de Cochabamba.
Asimismo, se dispuso otras medidas de protección para las víctimas, con el propósito de que nunca más se cometan estos delitos sexuales contra inocentes niños y adolescentes, informó el representante de la Comunidad Boliviana de Sobrevivientes (CBS), Edwin Alvarado.
De acuerdo con el representante esta sentencia es histórica, porque deja precedentes importantes y permitirá continuar en otros cuatro procesos contra presuntos encubridores de una docena de jesuitas ya fallecidos, que habrían cometido abusos sexuales al menos a medio millar de víctimas en internados, colegios en áreas rurales de Bolivia.
La información sobre este grave caso fue publicada inicialmente por el periódico español El País y establecía que las víctimas de Pedrajas ascienden a casi doscientas, y no a 85 como él mismo mencionó en su diario, abusos cometidos en las décadas de 1970, 1980 y 1990 en el desaparecido Colegio Juan XXIII de la ciudad de Cochabamba.

