La Paz, 11 de mayo (El Nuevo Cambio).- El magisterio urbano y rural ingresaron en un paro de 24 y 48 horas desde este lunes, en contra del gobierno de Rodrigo Paz y en demanda de un aumento salarial, respeto a la institucionalización, a la educación pública y un mayor presupuesto para ítems para el sector.
En el caso del sector urbano la suspensión de labores será de 24 horas, con la posibilidad de su ampliación, mientras que el sector rural la medida será de 48 horas “en unidad de los trabajadores en defensa de sus derechos”.
El dirigente José Luis Álvarez, representante del magisterio urbano de La Paz, ratificó la decisión del sector en un consejo consultivo, y anunció que este lunes los maestros se concentraron desde las 8:30 a.m. para iniciar además una marcha que concluirá con un bloqueo de las mil esquinas.
Explicó que las demandas del sector son claras y apuntan principalmente a un ajuste salarial acorde a la canasta familiar y a la jubilación con el 100% de su sueldo percibido. Además, se exige el respeto pleno a la educación fiscal única y gratuita, lo que implica que el Estado debe financiar, administrar y gestionar la educación pública.
El magisterio rechazó también el diálogo al que convocó la ministra de Educación, Beatriz García y adelantó que las
condiciones del gobierno no son satisfactorias.
Por su parte, las demás federaciones departamentales, tanto urbanas y rurales instruyeron a sus bases a acatar el paro de 24 y 48 horas respectivamente, a nivel nacional y participar en las movilizaciones y bloqueos de calles y avenidas.
Los maestros rurales por su parte, dijeron que la medida de presión será acatada por sus 33 federaciones y anunciaron movilizaciones escalonadas en todo el país en rechazo a las políticas del Ministerio de Educación.
“Las 48 horas de paro movilizado en todos los rincones del país deben radicalizarse con las medidas de toma de instituciones y bloqueo de caminos”, señalaron los dirigentes en un pronunciamiento.
Los representantes sindicales sostienen que las políticas impulsadas por el Gobierno afectan los derechos laborales y económicos del magisterio rural. “No vamos a permitir más meter la mano al bolsillo del maestro rural boliviano”, afirmaron.
En el acto también cuestionaron la gestión de la ministra de Educación y ratificaron el pedido de destitución de la autoridad. “Necesitamos autoridades competentes que conozcan la realidad educativa del país”, señalaron.

