Investigación periodística confirma corrupción en compra de tierras del hijo de Luis Arce, por SUS. 3,3 millones

Medios internacionales

Una investigación periodística de cinco medios de comunicación del extranjero confirmó cómo el hijo del presidente Luis Arce Catacora, que tenía 25 años, adquirió tierras en el departamento de Santa Cruz, nada menos por un valor superior a los 3.3 millones de dólares.

El informe de estos medios relata que el hijo menor del presidente accedió a un crédito de 3 millones de dólares y compró el “Predio empresarial Adán y Eva” en un área de bosque de protección y en tres años, cerca de medio millar de hectáreas de bosque primario han sido arrasadas y convertidas en cultivos de maíz y soya.

Aristegui Noticias, Connectas, El Espectador, La Nación y la Prensa Gráfico muestran imágenes satelitales donde se observan focos de calor en “Adán y Eva” con una media de 6 alertas por día entre octubre y noviembre de 2024, pese a que las quemas estaban prohibidas por la pausa ambiental decretada por el presidente ante los asoladores incendios forestales.

Es decir, que cuando estaba prohibido, el hijo del mandatario realizaba quemas, en tanto, la institución que debía fiscalizar, investigar y sancionar estos incendios fue la que en tiempo récord le dio luz verde para desmontar cerca de la mitad del predio, pese a ser un bosque de protección.

Este mismo caso fue denunciado por el diputado Héctor Arce Rodríguez públicamente y en el Ministerio Público, sin embargo, nunca se investigó el caso, uno de los más graves de corrupción en el gobierno que involucra a uno de los hijos del mandatario.

La investigación de estos medios sostiene que a sus 25 años el hijo menor del presidente de Bolivia, Luis Arce Catacora, compró la propiedad “Adán y Eva” por USD 3,3 millones, ubicada en un lugar privilegiado de Santa Cruz, el departamento más extenso y productivo de Bolivia.

Esta transacción se concretó en 2021, un año y medio después de que Rafael Ernesto Arce Mosqueira dejara de ser funcionario público. Desde entonces se ha acelerado la conversión de este paraíso terrenal en cultivos extensivos de maíz y soya, pese a pertenecer a una zona de bosque de conservación y uso sostenible de la tierra.

También obtuvo, mediante un trámite exprés, luz verde de la Autoridad de Bosques y Tierras (ABT) para ampliar los desmontes a casi mil hectáreas. Las imágenes satelitales desvelan que entre 2022 y 2024 ya desaparecieron 479,46 hectáreas de bosque.

En las tierras del hijo del presidente tampoco se cumplió un decreto del mandatario boliviano que ordenó una pausa ambiental ecológica en 2024 en todo el país, debido a la emergencia por los incendios forestales. “Adán y Eva” registró incendios durante un mes (entre septiembre y octubre), después de la promulgación del Decreto Supremo 5225 que prohibió las quemas en todo el territorio nacional.

Las fuentes consultadas concluyen que el caso “Adán y Eva” no solo expone el daño irreversible al ecosistema, sino la arbitraria disposición de instituciones del Estado para beneficiar al hijo menor del presidente de Bolivia en detrimento de la propia naturaleza. Al menos una modificación en el ordenamiento del predio, emitida en tiempo récord poco después de que Rafael adquiriera el predio, y la construcción de un puente durante la actual Administración favorecieron indirectamente los negocios agrícolas de Rafael.

Una alianza de medios internacionales liderada por CONNECTAS envió solicitudes de información con preguntas detalladas a Rafael Ernesto Arce MosqueiraLuis Arce Catacora, presidente de BoliviaEulogio Núñez, director ejecutivo del Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA), y Luis Roberto Flores, director nacional de la Autoridad de Bosques y Tierras (ABT). Hasta el cierre de este reportaje no se recibió respuesta a las solicitudes.

Rafael Ernesto Arce Mosqueira es el menor de los dos hijos varones del presidente de Bolivia, Luis Arce Catacora, y también es el propietario de un pedazo de paraíso terrenal que está siendo convertido en campo de cultivos de soya y maíz, pese a que una serie de leyes, decretos y normas lo prohíben e instruyen su protección.

Este pedazo de paraíso terrenal está registrado oficialmente bajo el nombre de “Predio Empresarial y Agrícola Adán y Eva”, tiene una superficie de 2.187,8 hectáreas y está ubicado en plena transición de los bosques serrano, chaqueño y andino en los municipios de La Guardia y Cabezas de Santa Cruz, el departamento agropecuario por excelencia de Bolivia.

La millonaria transacción se concretó siete días después de que el vástago de Luis Arce cumpliera 25 años de edad y solo un año y medio después de haber dejado de ser funcionario público en la Empresa Nacional de Electricidad (ENDE). Antes, en 2014, cuando tenía 18 años y su padre cumplía ocho años como ministro de Economía, fue contratado como “auxiliar de soporte” en la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH). Un excolega que compartió oficina con él recuerda que cuando llegó a esta institución era un joven callado, aplicado en lo laboral y de pocos amigos.

Su paso por el sector público terminó un par de meses después de que Evo Morales y su gabinete, del que su padre era ministro, renunciaran a continuar en el Gobierno de Bolivia, el 10 de noviembre de 2019, presionados por las protestas generalizadas que denunciaban fraude electoral en favor del Movimiento Al Socialismo, del que Evo era líder.

Con este perfil, ¿cómo Rafael pudo acceder a un crédito millonario si hasta entonces había sido un funcionario público de rango medio y no proviene de una familia adinerada? Esta fue una de las preguntas que se le solicitó responder y que no obtuvo respuesta hasta el cierre de esta investigación.

Por la información pública se conoce que su padre, el ahora presidente de Bolivia, antes de entrar a la política se ganaba la vida como docente universitario y funcionario público en el Banco Central de Bolivia.

El 5 de agosto de 2017, Evo Morales informó a los medios que su ministro de Economía, que lo había acompañado desde 2006, había sido diagnosticado de cáncer y estaba vendiendo su único bien inmueble, un apartamento en la ciudad de La Paz, para costear los gastos de salud en el extranjero. Incluso, los militantes del MAS organizaron una “kermesse solidaria” destinada a la recaudación de fondos.

Como en Bolivia los bancos tienen prohibido brindar información sobre operaciones financieras de personas naturales o jurídicas, se consultó a fuentes de la Asociación de Bancos Privados de Bolivia (Asoban), que hablaron bajo condición de anonimato, sobre los requisitos que debe cumplir una persona que quiere beneficiarse de un crédito similar al adquirido por el hijo del presidente.

Señalaron que el solicitante debe tener un buen historial crediticio; presentar certificados de altos ingresos debido a que las cuotas podrán ser de alrededor del 30 % de sus ingresos y estos pagos mensuales deberán hacerse por un periodo mínimo de diez años. Además, por la magnitud del monto, el crédito entra en la categoría de préstamos empresariales o capital de inversión, por lo que la tasa de interés oscila entre 5 y 15 %. Entre otros requisitos se encuentra la garantía de terceros, que deberán presentar certificados de posesión de un capital igual o superior al préstamo del solicitante.

Se le consultó a Rafael sobre las condiciones y garantías que le permitieron acceder al crédito, pero tampoco hubo respuesta.

Héctor Arce, diputado afín al expresidente Evo Morales, cuestionó el año pasado el origen de la fortuna de Rafael tras conocerse la compra de “Adán y Eva”. “¿De dónde un joven de 25 años puede tener ese patrimonio?”, se preguntó el legislador el 17 de abril de 2024, luego de presentar una denuncia penal en la Fiscalía General del Estado, por los presuntos delitos de legitimación de ganancias ilícitas y uso indebido de influencias. Esta institución estatal no respondió a la solicitud de esta investigación sobre el estado del proceso contra el hijo del presidente.

Para ingresar al reportaje completo se puede acceder a la siguiente dirección: https://www.connectas.org/especiales/tierras-hijo-presidente-arce-bolivia/

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