Rurrenabaque, 16 de abril (El Nuevo Cambio).- Decenas de indígenas y campesinos mantienen a paso acelerado su marcha hasta la ciudad de La Paz exigiendo la anulación de la Ley de Conversión 157, que según sus dirigentes y analistas terminará beneficiando a empresarios y terratenientes que se apropiarán de las tierras pequeñas, fiscales y comunitarias.
Los dirigentes de ambos sectores ratificaron que la única manera de evitar la marcha hasta la sede de gobierno es que el gobierno abrogue la disposición promulgada por el presidente Rodrigo Paz Pereira, porque la rechazada ley solo beneficia a los terratenientes.
El gobierno intentó evitar la marcha de indígenas y campesinos con un frustrado diálogo en Rurrenabaque, ante la oposición a la ley de conversión 157, pero fracaso en su intento y la caminata continua hasta que se anule la disposición.
Los dirigentes consideran que la ley viola la Constitución Política del Estado, fue presentada por Branko Marincovik, quien se benefició ilegalmente con más de 30 mil hectáreas de tierra y que la intención del gobierno es beneficiar a los empresarios para que se apropien de las pequeñas tierras de todo el oriente boliviano.
Los indígenas y campesinos radicalizaron sus medidas de presión con la participación de una mayor cantidad de indígenas y continúan su marcha hasta la ciudad de La Paz, hasta que el gobierno anule la ley 157.

