Tarija, 6 de octubre (El Nuevo Cambio).- La Federación de Gremiales de Tarija se declaró en emergencia, advirtió con medidas de presión y dio un plazo de 72 horas al Gobierno y a las autoridades descentralizadas en protesta por falta de respuesta a sus demandas ante el incremento del costo de vida.
La ejecutiva de ese sector, Cintia Dávila, en una declaración al periódico El País de Tarija, recordó que entre sus pedidos están la generación de fuentes de empleo, líneas de crédito con bajas tasas de interés, apoyo a micro y pequeñas unidades económicas y programas de producción e inversión.
“Nosotros no estamos pidiendo bonos, estamos pidiendo más fuentes laborales”, afirmó al rechazar una nueva subida de los pasajes y exigir la eliminación de la renta vitalicia y reducción del 50% de las remuneraciones de las autoridades estatales.
La dirigente Dávila advirtió que, si en 72 horas no reciben respuesta de las autoridades de gobierno, los gremiales asumirán medidas de presión y movilizaciones, primero regionales y luego a nivel nacional.

