Lauca Eñe, 11 de marzo (El Nuevo Cambio).- El expresidente del Estado Plurinacional, Evo Morales Ayma, advirtió al presidente Rodrigo Paz Pereira, que archivar la demanda marítima de acceso soberana al Océano Pacífico es una traición a la patria.
La afirmación la hizo al referirse a las declaraciones del Paz Pereira quien señaló que hay un pasado con Chile, pero también tenemos derecho a un futuro”, refiriéndose a la ruta que seguirán las relaciones con el gobierno chileno.
En un mensaje en su cuenta X, el exmandatario dice: “En pasados días, el presidente Paz dijo sobre las relaciones con Chile: “Nuestro reto no es resolver PROBLEMAS DEL PASADO sino resolver los problemas del presente y del futuro” (El Deber. 20.01.26). Por su lado, el canciller boliviano declaró al diario La Tercera: “LA REIVINDICACIÓN MARÍTIMA NO DEBE SER EL ANCLA que limite avanzar en otros temas con Chile” (16.01.26).
Esperemos que esas declaraciones del gobierno no signifiquen que el mandatario boliviano, en su visita a Chile, renuncie a la reivindicación marítima establecida por el artículo 267 de la CPE: “El Estado boliviano declara su derecho irrenunciable e imprescriptible sobre el territorio que le dé acceso al océano Pacífico y su espacio marítimo”.
Ningún gobierno ni presidente puede archivar la demanda marítima, por decretazo, acuerdo o “nuevos tiempos diplomáticos”. Hacerlo es: ¡Traición a la patria!
Bolivia no perdió el mar con el fallo de la CIJ el 1 de octubre de 1918. Perdió cuando Chile invadió Bolivia el 14 de febrero de 1879 y asaltó 400 kilómetros de litoral sobre el Océano Pacífico, 120,000 km² de territorio, los yacimientos más ricos del mundo de guano y salitre; y gigantes depósitos de cobre y plata.
La demanda ante la CIJ buscó reparar esa injusticia y recuperar la costa y territorio invadido por extranjeros. El Tribunal de La Haya, en el párrafo 16 de su sentencia, admitió que Bolivia nació con mar: «Al momento de su independencia de España en 1825, Bolivia tenía una costa sobre el Océano Pacífico de varios cientos de kilómetros».
Por otra parte, la CIJ, exhortó a Chile y nuestro país «a continuar su diálogo e intercambios en un espíritu de buena vecindad para atender los asuntos relativos a la situación de enclaustramiento de Bolivia».

