Lauca Eñe, 14 de mayo (El Nuevo Cambio).- El expresidente del Estado Plurinacional, Evo Morales Ayma, denunció que el gobierno de Rodrigo Paz Pereira, rearmó el aparato represor del régimen dictatorial de Jeanine Añez y de Arturo Murillo y que los ministros le echan la culpan de todo a él, ignorando la bronca de los movilizados que protestan porque traicionaron al pueblo y a la patria.
En un mensaje en su cuenta X, el mandatario dice: “El gobierno de Rodrigo Paz rearmó todo el aparato represor de la golpista Jeanine Añez y sus ministros Arturo Murillo y Fernando López. Nombró como viceministros al Gral. Rodolfo Montero Torrico y Wilson Santamaría, participantes de las masacres de alteños y cochabambinos en Senkata y Sacaba el 2019.
Los grupos civiles irregulares, Unión Juvenil Cruceñista (UJC) y Resistencia Juvenil Cochala (RJC), ya empezaron a atacar al pueblo que protesta. Pese al pedido de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), el gobierno no los desarticuló sino hizo todo lo contrario: los rearticuló para que operen ilegal y abusivamente contra los ciudadanos.
El GIEI definió a la RJC como un grupo que ejerció violencia armada y paramilitar, durante el golpe de 2019, utilizando motocicletas, explosivos caseros y bates para atacar a personas identificadas con el MAS o de origen indígena y campesino.
Lo más grave es que el GIEI encontró pruebas de la colaboración y coordinación entre ese grupo delincuencial y la policía de Jeanine Añez para actuar impunemente.
Por esa razón, el GIEI en su Recomendación 10 demandó al Estado boliviano: «Desarticular y desmantelar a grupos armados paraestatales y grupos de choque que actuaron durante la crisis, como la Resistencia Juvenil Cochala.”
Ahora, el gobierno de Paz no sólo tiene a los represores del gobierno de facto de Añez y los grupos civiles irregulares sino a jefes militares bolivianos que recibieron en sus cuarteles al Comando Sur de EEUU. ¿Fueron capacitados para reprimir al pueblo?”.
Con relación al discurso gubernamental de que el conflicto social en el país está dirigido por Evo, el exmandatario afirma, también en un mensaje en su cuenta X lo siguiente: “El gobierno y la derecha boliviana repiten desde hace tiempo que soy un cadáver político y que no tengo capacidad de movilizar a nadie. Sin embargo me siguen culpando de todos los problemas del país. Creen que los miles de bolivianos que están protestando, en las calles y caminos, obedecen a una sola persona.
Los indignados están movidos por su conciencia social y su bronca contra un gobierno que desde el primer día traicionó a sus electores y a la patria. Bolivia vive una rebelión de la gente que rebasó, inclusive, a sus dirigentes.
Insultar, acusar sin pruebas, detener, encarcelar, criminalizar, reprimir, matar dirigentes, no resolverá la crisis. Mientras no se atiendan las demandas estructurales como combustible, comida e inflación no se frenará la sublevación”.



