La Paz, 17 de junio (El Nuevo Cambio).- Solo después de que se revelara el audio que confirma el control y manejo del gobierno de la justicia en Bolivia, se procedió a la aprehensión de la vocal Claudia Castro Dorado y el presidente del Tribunal Supremo de Justicia salió a decir que era un golpe.
Antes del audio, a pesar de tener conocimiento de ese extremo, las autoridades judiciales se mantuvieron calladas, sometidas y dejaron que la independencia de la justicia sea sólo un mero discurso y no un derecho constitucional.
Este lunes, se procedió a la detención de la vocal Claudia Castro en oficinas del Tribunal Departamental de Justicia, según dijeron para investigar la constitución del consorcio que operaba judicialmente en varios casos, uno de ellos, la destitución de una magistrada del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ).
Castro está involucrada con el juez de Coroico, Fernando Lea Plaza y de La Paz Iván Córdova, además del exministro Cesar Siles en varios casos y con el intento de destitución de la magistrada del TSJ, Fanny Coaquira.
El abogado Eduardo León declaró a la prensa que Castro Dorado es la cabecilla del consorcio conformado en el Tribunal Departamental de La Paz, donde también está involucrado el ahora exministro Siles.
Sobre este mismo caso, el presidente del TSJ, Roger Saucedo, dijo que el exministro Siles no renunció, sino fue destituido por sus vínculos con el consorcio que tenía el objetivo de ejecutar un golpe al órgano judicial.
Sobre el tema, también se pronunciaron la esposa y la hija del juez de Coroico, Marcelo Lea Plaza, actualmente detenido por haber anulado la credencial de la magistrada del TSJ, Fanny Coaquira.
Ambas dijeron que el juez Lea Plaza fue presionado por el exministro Siles y ahora está detenido y amenazado. Denunció que su familia también sufre una serie de amenazas, para que no digan nada.

