La Paz, 9 de mayo (El Nuevo Cambio).- Las protestas y medidas de presión, como marchas, bloqueos y paros aumentaron este viernes en el país, contra el gobierno de Rodrigo Paz y en demanda de la abrogación de la Ley 1720, contra la “gasolina basura” y atención al aumento de salarios para los trabajadores.
A pesar de que 13 dirigentes y trabajadores fabriles fueron liberados después de haber sido detenidos con violencia, este sector, en La Paz y Cochabamba, anunciaron nuevas acciones de protesta, entre marchas callejeras, hasta el bloqueo de carreteras.
La Central Obrera Departamental de Cochabamba realizó una marcha de protesta denunciando la falta de atención del Gobierno a su pliego petitorio y rechazando la penalización de las protestas sociales.
El ejecutivo de la COD, Edgar Salazar, dijo que “estamos saliendo a las calles por las arremetidas del gobierno, como primeras medidas, están marchas” y pidió la “renuncia del ministro de Trabajo”.
La Federación de Cooperativas Mineras (Fedecomin) de La Paz se declaró en emergencia y dio al Gobierno 48 horas para que atienda sus demandas: explosivos, combustible de buena calidad, pago por la venta del oro en dólares o al tipo de cambio del mercado paralelo, entre otros.
Las Seis Federaciones de Productores de Coca anunciaron también que se sumarán a las movilizaciones convocadas por distintos sectores sociales en la ciudad de La Paz, en demanda de respuestas del Gobierno a la situación económica.
“Desde acá llamamos a nuestros sindicatos y a nuestras centrales a movilizarnos porque no hay respuestas”, declaró el vicepresidente de la Coordinadora, Dieter Mendoza, al ratificar su respaldo al expresidente Evo Morales y anunció que participarán en las medidas de presión previstas para los próximos días.
Mientras tanto, los indígenas y campesinos que marcharon durante 29 días desde Pando a La Paz exigiendo la abrogación de la Ley 1720 ratificaron que seguirán movilizados en la sede de gobierno y “chicotearon” por traidores a dos dirigentes que se reunieron el miércoles con el presidente Rodrigo Paz para firmar un acuerdo.
Por su parte, los Ponchos Rojos se mantienen en las carreteras bloqueando alrededor de 20 puntos y aislando a la ciudad de La Paz del esto del país, exigiendo la renuncia del presidente Rodrigo Paz por “incapaz” y por haber traicionado al pueblo boliviano.
“El pueblo ya no aguanta más abuso, entreguismo ni desprecio. Los bloqueos son la respuesta de quienes fueron ignorados, traicionados y golpeados por un gobierno autoritario que gobierna para empresarios, agroindustriales y poderes externos, mientras el hambre y la crisis crecen”, dijo uno de los dirigentes.
La Confederación Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB) anunció también el bloqueo de carreteras desde este lunes en todo el país de manera escalonada y el magisterio nacional dispuso un paro de 24 horas en todos los establecimientos educativos este 11 de mayo.

