La Paz, 23 de mayo (El Nuevo Cambio).- Las movilizaciones y protestas en la ciudad de La Paz derivaron este viernes en duros enfrentamientos y en una represión policial a los manifestantes, en tanto, los bloqueos de carreteras en siete departamentos se mantienen, sólo en El Alto Policía intentó desbloquear vías que conectan a Oruro.
En San Julián, carretera a Santa Cruz, los bloqueadores determinaron otorgar una pausa de alrededor tres horas para posibilitar el paso de vehículos que se mantenían varados desde hace varios días y en los Yungas y también en la carretera de La Paz a Oruro, en la región de Paria, en el municipio de Soracachi se acordó lo mismo, otorgar paso a los transportistas, por algunas horas.
Mientras tanto, el gobierno comenzó este sábado un nuevo corredor humanitario, al que calificaron de las “banderas blancas”, con la participación de efectivos policiales y militares, muchos de los cuales llegaron de otros departamentos.
El operativo del corredor humanitario, el segundo realizado por el gobierno, logró despejar, al principio, algunas avenidas de El Alto, sólo con aisladas protestas de algunos vecinos que anunciaron que volverán a interrumpir el tráfico vehicular para exigir la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
Sin embargo, en Ventilla y Apacheta, los vecinos lanzaron piedras contra un tractor de la Administradora Boliviana de Caminos (ABC) rompiendo sus vidrios del parabrisas y volvieron a bloquear la región. La Policía uso gases lacrimógenos para rechazar la protesta ciudadana.
Entre tanto, los enfrentamientos de este viernes en la sede de gobierno, derivaron en nuevas protestas, porque efectivos policiales reprimieron a los manifestantes con gases lacrimógenos y el uso de balines que fueron lanzados incluso a algunas viviendas, en medio de la protesta de ciudadanos que no tenían nada que ver con las manifestaciones.
Los policías iniciaron la represión después de que una multitudinaria marcha de la Central Obrera Boliviana (COB) llegará al centro de la ciudad y se dirigiera hasta cercanías de la plaza Murillo, donde se encuentra el Palacio de Gobierno.
En la marcha y movilización participaron trabajadores fabriles, del magisterio urbano y rural, los mineros del estado, vecinos, principalmente de El Alto, campesinos y los dirigentes de los Ponchos Rojos que reiteraron su demanda para que renuncie Rodrigo Paz.
Los puntos de bloqueos en los siete departamentos alcanzan aproximadamente a 50 y de acuerdo a los dirigentes de los sectores que demandan la renuncia del presidente Paz, se incrementarán desde el próximo lunes.
Mientras tanto, el ejecutivo de la COB, Mario Argollo, sobre quien pesa una orden de aprehensión, difundió un video por las redes sociales reiterando que las medidas de presión se mantienen sin ninguna variación y denunciando de que es víctima de una persecución política.
En medio de las crecientes movilizaciones, el gobierno ratificó su convocatoria a un diálogo, y a través del ministro Oscar Justiniano, convocó a los dirigentes de la Federación Tupac Katari de La Paz a una reunión el domingo.
Inicialmente el gobierno anunció que el encuentro con los campesinos paceños que son los que exigen la renuncia de Paz con mayor vehemencia, se realizaría con la mediación de la Iglesia Católica, sin embargo, la Conferencia Episcopal, a través de un comunicado, desmintió a los ministros.
Mientras tanto, las calles que circundan a la plaza Murillo se mantienen resguardados con rejas y por decenas de efectivos policiales y los negocios y vendedores ambulantes de la zona cerraron sus puertas y recogieron su mercadería por temor a saqueos.

