Al Pereyra
El presidente Rodrigo Paz Pereira, mediante el Decreto Supremo 5503 que elimina el subsidio a los combustibles, fiel a sus principios políticos asestó un artero puñal por la espalda de millones de bolivianos quienes esperaban días mejores tras los cinco años de desfalco, robo y corrupción por parte de la administración de Luis Arce Catacora.
Paz Pereira, junto a su entorno económico y político, no midió las consecuencias como el encarecimiento de los precios de la canasta familiar, la subida arbitraria en el costo de los pasajes, entre otras consecuencias.
Las medidas de ajuste económico que ha emitido el presidente Rodrigo Paz, que ya fue denominado “gasolinazo” por la ciudanía, golpea fuertemente a las familias más vulnerables de la población. Es cierto que gran parte de la actual crisis económica que impera en el país se debe a la subvención de los hidrocarburos, ésta debería aplicarse de manera gradual, según vaya mejorando la economía nacional, con la finalidad de que no sea traumático para la gran mayoría de los bolivianos.
Sin embargo, Paz Pereira “sin asco” emitió su Decreto que establece que el precio de la gasolina especial se incrementa de 3,72 a 6,96 bolivianos por litro; el diésel, de 3,74 a 9,80; y, la gasolina premium cuesta ahora 11 bolivianos por litro.
Pese a que el Gobierno dictaminó un incremento del salario mínimo a 3.300 bolivianos, este monto será insuficiente para la clase asalariada porque el costo de vida se incrementará en un cien por ciento.
El Decreto Supremo 5503 también hace referencia a un Régimen Especial de Inversiones que tiene como objetivo autorizar, mediante decreto, la inversión extranjera, con el fin de “reactivar la economía”. En este régimen están involucradas los sectores de la minería, metalurgia, hidrocarburos y energía, en especial el litio que será explotada por capitales nacionales o extranjeros.
Con relación a las exportaciones, las nuevas normas que rigen con el actual gobierno eliminan el cupo de abastecimiento interno que estuvo vigente en los últimos veinte años que tenía por finalidad la seguridad alimentaria. Ahora, el sector exportador podrá disponer sin límite alguno sus productos a los mercados externos con el objetivo de que las divisas retornen al país. Pero acá la población se pregunta: ¿Qué empresario guarda sus dólares en el país?
Recordemos que este gobierno empezó su gestión, un mes y medio, con muchos errores e improvisaciones. A tal punto que diversos sectores de la población, e incluso el mismísimo vicepresidente, Edmand Lara, afirma que el empresario y excandidato presidencial, Samuel Doria Medina, es quien puso a la gente de su partido político en los ministerios y puestos claves del aparato estatal.
El divorcio entre Lara y Paz Pereira que se dio desde el día de sus respectivas juramentaciones no ha podido ser solucionado. Es así, la misma noche del miércoles, el vicepresidente rechazó de plano las medidas anunciadas por el jefe de Estado, indicando que desconocía totalmente lo que habían definido Paz y su entorno “samuelista”. Lara considera que el presidente Paz Pereira se está “equivocando” constantemente porque está “muy mal asesorado”.
El gobierno de Paz Pereira está obsesionado con descubrir el escamoteo de dinero al Estado durante la gestión del Movimiento al Socialismo (MAS). Pero no es valiente en decir con nombre y apellido al causante de la debacle económica: Luis Arce Catacora. Todo el gabinete del mandatario y su entorno deben ser investigados, procesados y castigados con el peso de la ley. En los últimos días circularon denuncias también de que la viceministra de comunicación, Gabriela Alcón, se había beneficiado de suculentas pautas publicitarias para cuatro radioemisoras de su propiedad. A esto se suman denuncias en sentido que cobraba el veinte por ciento del costo total de las pautas de varios medios de comunicación tanto escritos, radiales y televisivos.
El mandatario Paz Pereira solo atina a repetir que en los últimos veinte años el MAS desfalcó las arcas del Estado e incluye al gobierno del expresidente Evo Morales sabiendo que durante los catorce años que éste gobernó Bolivia, el país obtuvo importantes índices de crecimiento económico que fueron reconocidos por diversas naciones del mundo y por una veintena de organismos económicos internacionales.
El presidente Paz Pereira deberá reformular su “gasolinazo”, caso contrario tendrá que enfrentar el descontento del pueblo en las calles de Bolivia y quien sabe si logra llegar al primer año de su desatina gestión antipopular
