La Paz, 21 de mayo (El Nuevo Cambio).- Las filas en las estaciones de gasolina y diésel en el país, principalmente La Paz, Santa Cruz y Cochabamba, son interminables, en medio de protestas contra el gobierno, mientras el transporte redujo sus viajes interdepartamentales y los propietarios de cisternas acordaron paralizar sus actividades.
Entre tanto, el gobierno anunció que la distribución de ambos combustibles se normalizará hasta el fin de semana, sin embargo, nadie le cree y las exigencias y protestas contra el presidente Luis Arce Catacora crecen en todo el país.
La mayor parte de los choferes de camiones, buses y vehículos pesados deben dormir como mínimo una noche haciendo fila en las estaciones de venta de combustibles y en muchos casos ni siquiera logran cargar diésel, porque éste se termina a las horas de su venta.
Las empresas interdepartamentales que prestan servicios en el país redujeron sus viajes porque no hay diésel, confirmaron en las tres principales capitales departamentales, las Terminales de Buses que dijeron que al menos el 50 por ciento de los buses dejó de prestar servicios.
Por su parte, los propietarios de cisternas que transportan el combustible hasta Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) y a las estaciones de venta de combustible, acordaron suspender sus actividades, exigiendo un incremento en el precio del flete.
El dirigente Maykol Montaño anunció que desde este miércoles no saldrá ni una cisterna a trabajar y trasladar el combustible, mientras el gobierno no atienda sus demandas, decisión que afectará mucho más la venta de combustibles en el país.
Toda esta crítica situación, originó que la Federación de Choferes Asalariados de Transporte de Combustible de Bolivia declare estado de emergencia y anuncie nuevas medidas de presión si no se soluciona el grave problema.
“Solo un 40 por ciento de nuestros afiliados está operando y el resto está durmiendo en los surtidores a la espera del combustible que ni siquiera es seguro que se pueda cargar porque el gobierno no garantiza su venta”, explicó el dirigente Lino Huanca en declaraciones a la televisión.
En tanto, YPFB informó que cada día está despachando un volumen de 14 millones de litros de combustibles líquidos al mercado interno y que espera que mejore las condiciones meteorológicas en la terminal marítima de Sica Sica para descargar diésel y gasolina.

