Página 12
El presidente estadounidense Donald Trump recibió este martes a su par colombiano, Gustavo Petro, en la Casa Blanca para un encuentro de borrón y cuenta nueva, tras meses de duros reproches mutuos.
Colombia necesita del apoyo de Washington para mantener la presión militar en las zonas de cultivo de cocaína, y para ello es muy importante la certificación de su lucha antinarcóticos, que perdió el año pasado, por segunda vez en cuatro décadas.
El objetivo es “la lucha contra el narcotráfico, desde un enfoque que priorice la vida y la paz en nuestros territorios”, dijo Petro en un mensaje en X, antes de entrar a la reunión.
“Vamos a hablar de drogas, porque enormes cantidades de drogas salen de su país”, había declarado Trump a periodistas la víspera del encuentro.
https://www.youtube.com/embed/d5nSRf-jiRk?feature=oembed&enablejsapi=1&origin=https%3A%2F%2Fwww.pagina12.com.ar Trump también quiere que Bogotá asegure de forma estable la recepción de miles de migrantes indocumentados, producto de su campaña de deportaciones, en momentos en que recibe fuertes críticas de la oposición.
Colombia anunció la semana pasada que se reanudarán los vuelos en aeronaves colombianas, tras ocho meses de interrupción. “Una vez más, el presidente Trump siempre quiere apostar primero por la diplomacia, y eso es lo que están viendo aquí en la Casa Blanca”, aseguró la portavoz, Karoline Leavitt, en declaraciones a la cadena Fox poco antes del fin de la reunión.
Impredecibles
Adeptos a las redes sociales y a las largas diatribas, ambos líderes han hecho esfuerzos para rebajar la tensión desde su inesperada llamada telefónica del 7 de enero, en la que acordaron esta cita.
Pero los dos son impredecibles ante la prensa, y la Casa Blanca mantuvo la reunión en perfil bajo, con apenas unas fotografías del Despacho Oval.
Del lado colombiano, Petro estuvo acompañado de su canciller, Rosa Villavicencio, su ministro de Defensa, Pedro Sánchez, y su embajador en Washington, Daniel García-Peña. Trump fue a la reunión con su vicepresidente, JD Vance, y el secretario de Estado, Marco Rubio.
Aunque ambos son afines al tono coloquial y populista, todo lo demás los separa: Petro es un exguerrillero que quiere mantener en alto la voz de la izquierda en el continente, que entró en un ciclo claramente conservador.
Trump es el líder que resucitó la doctrina Monroe, de intervencionismo en la región, al punto de que obliga a todos sus vecinos del Sur a posicionarse: a favor o en contra de Estados Unidos.
El dato de color es que Trump le regaló a Petro una carpeta con una foto de ambos en el encuentro y una dedicatoria. El mismo presente se llevó en su momento el presidente argentino Javier Milei, con el agregado de un tuit impreso.



