Más de 50 mil evacuados por inundaciones en Marruecos

Telesur

Más de 50.000 personas fueron evacuadas debido a las inundaciones causadas por las intensas lluvias al norte de Marruecos, mientras el ejército se mantiene desplegado desde el jueves pasado por la crecida del río Loukkos y del embalse de Oued El Makhazine para apoyar a los habitantes ante los posibles desbordamientos, con alertas ante nuevos temporales de agua y vientos.

Las autoridades realizaron desfogues controlados del agua embalsada en Oued El Makhazine, como medida preventiva ante la nueva alerta roja de lluvias torrenciales que pueden superar los 150 milímetros y fuertes rachas de viento de hasta 90 kilómetros por hora a partir de mañana miércoles, según los informes meteorológicos.

La mayoría de las evacuaciones se efectuaron en Alcazarquivir, mientras que las actividades escolares fueron suspendidas por una semana y los comercios permanecen cerrados.

El temporal interrumpió las comunicaciones marítimas entre Tarifa, al sur de España, y Tánger, al norte de Marruecos, debido al mal tiempo en el estrecho de Gibraltar.

Tras siete años de una sequía devastadora que comprometió severamente la agricultura y el suministro de agua potable en diversas regiones, las recientes e intensas lluvias que azotan el país han traído un respiro crucial. Aunque estas precipitaciones generaron operaciones de evacuación en algunas zonas, su impacto general ha resultado sumamente favorable para la nación.

La temporada de lluvias en curso impulsó el nivel de llenado de los embalses nacionales hasta un 60,8 por ciento. De acuerdo con el ministro marroquí de Agricultura, Ahmed el Bouari, en una respuesta parlamentaria, los reservorios destinados a la actividad agrícola almacenan actualmente 8.220 millones de metros cúbicos, lo que representa un 58 por ciento de su capacidad, un aumento significativo frente al 25 por ciento registrado el año anterior.

La prolongada escasez hídrica tuvo consecuencias severas, incluyendo una reducción del 38 por ciento en la cabaña ganadera nacional.

Esta recuperación en los niveles de agua se proyecta como un fuerte impulso para las próximas cosechas. Las últimas previsiones del banco central marroquí, BAM, se prevé que el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) nacional alcanzará un 4,5 por ciento en 2026, en gran medida gracias a la revitalización del sector agrícola, principal motor económico del país.

Se proyecta una producción de cereal de 5 millones de toneladas, cifra que subraya la importancia de estas lluvias para la estabilidad alimentaria y la economía marroquí, mitigando los efectos de la larga sequía y abriendo un panorama más optimista para el futuro inmediato.

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