Santa Cruz, 6 de octubre (El Nuevo Cambio).- El debate entre los candidatos a la vicepresidencia Edman Lara del Partido Demócrata Cristiano (PDC) y Juan Pablo Velasco de Alianza Libre fue vacío, sin propuestas, con generalidades y ataques políticos.
El formato y la metodología de 2 minutos de exposición de los candidatos y 30 segundos de respuesta y duplica impuesto por el Tribunal Supremo Electoral (TSE) y los conductores de las transmisiones no ayudaron en nada al debate, que en general fue mediocre, según algunos analistas.
Al margen de la falta de propuestas, Lara se abocó un buen tiempo de sus exposiciones a reiterar las denuncias en contra de Velasco por sus expresiones racistas del pasado en contra de los collas, la whipala, entre otros.
Velasco intentó ser cauto en el tema de racismo, ratificó que no es racista, que las denuncias son falsas y lamentó que Lara haya “perdido tanto tiempo” en sólo hablar de ese tema, sin realizar propuestas importantes.
La activista Maria Galindo, en un análisis en Bolivisión, por ejemplo, dijo que fue “una noche patética para Bolivia, los candidatos no dijeron nada, no propusieron nada, fue un engaño a la población, porque ambos candidatos sólo demostraron mediocridad y solo quieren gobernar el país sin conocer nada del estado”.
Otros analistas consideran también que fue un debate sin propuestas, con mucha confrontación y acusaciones y un completo desconocimiento de lo que deberían hacer si fueran elegidos como vicepresidente.
El próximo debate, esta vez de los candidatos a la presidencia, Rodrigo Paz del PDC y Jorge Tuto Quiroga de Alianza Libre, organizado por el TSE, se realizará el 12 del mes en curso, en esta ocasión desde la ciudad de La Paz.



