Villa Tunari, 13 de octubre (El Nuevo Cambio).- Runasur y el Movimiento Intercontinental Anticolonial (RUNASUR-MIA) considera que el capitalismo en la actualidad está en crisis, pero mantiene su obsesión por el militarismo y las guerras que son sus últimas armas de sobrevivencia.
La afirmación está contenida en su Declaración política, aprobada de consenso, en el Primer Encuentro celebrado en la localidad de Villa Tunari, este fin de semana, con la participación de representantes de más de 10 países.
La declaración afirma que la humanidad vive una de sus peores encrucijadas de su historia, con una crisis de múltiples dimensiones que amenazan incluso con hacer desaparecer la especie humana y herir de muerte a la madre tierra.
Dice que vivimos en medio del agotamiento de la energía fósil, la crisis financiera y económica, la degradación de las democracias, la destrucción de la tierra, el calentamiento global y la desigualdad, además de las guerras y el colonialismo.
De acuerdo a RUNASUR-MIA las raíces de las crisis se encuentran en el sistema capitalista, en su expansión imperial, en la concentración de la riqueza en pocas manos y en la cultura desmedida del consumo.
Afirma que es importante forjar y fortalecer la unidad y alianza entre los pueblos del sur global como una de las condiciones necesarias para emprender el camino de la emancipación, frente a todas las formas de opresión política y económica, intervención, saqueo de nuestros recursos naturales y e imposición del sistema financiero, derivado de un sistema capitalista global inhumano, de un imperialismo fundado en la guerra y frente a las nuevas formas de colonización.
El documento considera que sin unidad no hay victoria posible. “Como pueblos indígenas, obreros, campesinos, comerciantes, estudiantes, maestros, mineros, entre otros, constituimos los nuevos sujetos históricos del siglo XXI, abrazados por una causa común y contra un común adversario y enemigo de la humanidad”, agrega.
También critica la obsesión del capitalismo hegemónico por el militarismo y la guerra que son sus últimas armas de sobrevivencia. “No existe capitalismo sin guerra. Nuestra tarea es la desmilitarización y la diplomacia de los pueblos para lograr soluciones alternativas a los conflictos, prevenir la guerra y fomentar la paz mundial”.
“Detrás de las guerras se esconde el interés por los recursos naturales, la supremacía geopolítica, el control de los pasos estratégicos y el dominio sobre los recursos energéticos que requiere el gran capital”, afirma.



