La Paz, 28 de junio (El Nuevo Cambio).- Al menos una decena de organizaciones de America Latina repudiaron en una declaración pública el estado de excepción en Bolivia y denunciaron la persecución y detención de los dirigentes sindicales y de movimientos sociales el el país.
Entre las organizaciones que firman el documento se encuentran SerPaJ, AFFUR, ADUR, Comisión de DDHH del PIT-CNT, Agrupación de Mujeres y Disidencias Pan y Rosas, Colectivo Our Voice – Voces Insurgentes, Coordinación por el retiro de tropas de Haití, Militantes de Izquierda contra UPM 2, Frente de lucha ambiental, Paysandú Soberano UPM, La Izquierda Diario, Uruguay 26 de Marzo, Partido Comunista Revolucionario, Unidad Popular, Corriente de Trabajadores Socialistas, entre otros.
La declaración señala que en defensa de los derechos humanos y del estado de derecho, repudiamos categóricamente el accionar represivo del Gobierno del Estado Plurinacional de Bolivia, encabezado por el señor Rodrigo Paz, y la declaración del estado de excepción, que implica habilitar a las FF.AA. a reprimir en territorio boliviano.
“Denunciamos las violaciones a los derechos humanos que se vienen perpetrando, como las detenciones arbitrarias a dirigentes sindicales a través de operativos irregulares, los desalojos violentos en las rutas nacionales de comunidades indígenas y campesinas que exigían la renuncia del presidente, la mirada pasiva de las fuerzas represivas ante la presencia de grupos civiles armados que actúan contra las personas que ejercen legítimamente su derecho a la manifestación”, añade.
El documento dice que la política represiva cuenta con el apoyo del imperialismo norteamericano y de varios gobiernos de la región, que proveen armamento, insumos represivos y logística, al tiempo que construyen un relato que criminaliza la protesta social equiparándola con el narcoterrorismo, con el único fin de justificar la violencia del Estado.
“Sostenemos con absoluta claridad que el pueblo boliviano tiene el derecho inalienable a manifestarse y a exigir sus demandas, y que desde la comunidad internacional no somos meros espectadores, sino garantes activos de ese derecho”, añade.



