Milei endurece su discurso por Malvinas y califica a la ONU como “casta de parásitos”

Telesur

Durante su intervención en el Debate General de la Asamblea General de las Naciones Unidas, el presidente argentino Javier Milei encabezó un giro estratégico en la política exterior de su Gobierno al colocar el reclamo de soberanía sobre las islas Malvinas en el centro de su agenda internacional, cuestionando duramente la ineficacia del organismo multilateral para hacer cumplir sus resoluciones.

​El mandatario, que en sus presentaciones internacionales previas había omitido o mencionado marginalmente el diferendo austral, calificó a las Malvinas como “una causa nacional” y arremetió contra la falta de avances diplomáticos frente al Reino Unido.

“Quiero plantear una pregunta: ¿De qué sirve una resolución si durante décadas la contraparte puede actuar en sentido contrario? La ONU hoy solo sirve para alimentar una casta de parásitos”, aseveró Milei ante el plenario.

Milei hizo evidente su «impostado giro malvinero«, señaló la prensa argentina, recordando que en su intervención de 2024 el jefe de Estado mencionó al archipiélago una sóla vez y al pasar, dedicando solo 10 segundos de su intervención a la disputa de soberanía.

​En su alocución, el mandatario argentino anunció un cambio de postura frente a las actividades del Reino Unido en el Atlántico Sur al tildar de “ilegales e ilegítimas” las prospecciones y proyectos petroleros autorizados por Londres en la zona disputada. 

“Durante demasiado tiempo los gobiernos argentinos optaron por una defensa solo discursiva; nuestra Administración elige una defensa pacífica, práctica y efectiva que traerá consecuencias”, advirtió.

El mandatario rechazó el argumento británico sobre el “principio de libre determinación” para los habitantes de las islas, sosteniendo que no aplica en este caso por tratarse de una “población implantada” en territorio usurpado.

Pese al tono crítico, concluyó su intervención instando al Gobierno británico a retomar las negociaciones bilaterales para alcanzar una solución pacífica al conflicto de soberanía.

​Un desplante diplomático y el respaldo de EE.UU. a Londres

​La jornada en Nueva York estuvo marcada por contratiempos para la comitiva argentina, ya que Milei modificó a última hora su itinerario con el objetivo de lograr un encuentro directo y una fotografía con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante la sesión extraordinaria de la iniciativa Shield of the Americas (Escudo de las Américas). Sin embargo, el contacto no llegó a concretarse.

​Paralelamente, la Administración estadounidense dejó traslucir un claro alineamiento con la postura de la diplomacia británica que se evidenció en el encuentro que sostuvo  Trump con el primer ministro del Reino Unido, Andy Burnham. 

Tras la reunión, el mandatario norteamericano afirmó: “Inglaterra es un país especial. Lo apoyamos plenamente”. 

Por su parte, Burnham fue enfático respecto a la disputa en el Atlántico Sur: “Nos mantendremos firmes ante cualquier amenaza. Defenderemos el derecho de los habitantes de las islas Falkland a la autodeterminación y a seguir siendo británicos”.

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