Telesur
Manifestantes protestaron este domingo frente a la residencia del presidente israelí, Isaac Herzog, ante la posibilidad de que acceda a la petición del primer ministro Benjamin Netanyahu para que le sea concedido un indulto.
Netanyahu, que enfrenta un juicio acusado de un cargo de soborno, tres cargos de fraude y tres de abuso de confianza entre 2007 y 2017, presentó este domingo una solicitud formal de indulto a Herzog aduciendo «interés nacional».
La reacción fue inmediata. Además de la manifestación frente a la residencia privada del presidente, miembros de la oposición política instaron a Herzog a rechazar la solicitud de indulto, señalando que cerrar el juicio por corrupción a Netanyahu sería perjudicial para el Estado de derecho.
Netanyahu busca impunidad
«No puede indultar a Netanyahu sin una admisión de culpabilidad, una expresión de arrepentimiento y un retiro inmediato de la vida política», declaró el líder de la oposición, Yair Lapid, en un llamamiento público en video al mandatario.
El líder del izquierdista Partido Demócrata, Yair Golan, afirmó que «solo los culpables buscan indulto» y sostuvo que «el único camino hacia la unidad de la nación es detener la maquinaria de odio y veneno, detener el desmantelamiento de los sistemas legal y democrático», un camino que comienza con la «renuncia y abandono de la vida pública en Israel» del primer ministro.
Para Ahmad Tibi, del partido comunista de árabes y judíos Hadash-Ta’al, Netanyahu «no busca legalmente un indulto; busca poner fin al juicio. Por lo tanto, no admite su culpabilidad ni expresa remordimiento».
El Movimiento por un Gobierno de Calidad advirtió que conceder el indulto a un primer ministro acusado de graves delitos sería «un golpe mortal al Estado de derecho y enviaría un mensaje claro de que algunos ciudadanos están por encima de la ley».
Herzog considerará petición de Netanyahu
La oficina de la Presidencia emitió un comunicado anunciando que Herzog «está al tanto de que es una petición extraordinaria con implicaciones importantes» y que considerará la petición «con sinceridad y responsabilidad».
El indulto a Netanyahu es respaldado por sus ministros y ha sido promovido por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que pidió el perdón en una carta a Herzog y personalmente en octubre pasado, durante su visita a Israel, cuando dijo frente al Parlamento: «¿Por qué no le conceden el indulto?, ¿a quién le importan unos cigarros y champán?».
Netanyahu está siendo juzgado por el conocido como «caso 1.000», acusado de haber recibido regalos por parte del magnate de Hollywood Arnon Milchan a cambio de favores políticos.
Además del caso 1.000, el primer ministro, de 75 años, enfrenta otros dos casos, el 2000 y el 4000, relacionados con acuerdos con magnates de las telecomunicaciones, a cambio de una cobertura mediática favorable para su imagen.
Se incluye haber incurrido, en su segunda etapa como ministro de Comunicación (2015-2017), en un delito de soborno al empresario Shaul Elovich, quien controlaba la empresa de telecomunicaciones Bezeq y el sitio web Walla News, para beneficiarse con apoyo de medios en la promoción de su figura.



