La Paz, 7 de agosto (El Nuevo Cambio).- Luego del mensaje presidencial por los 199 años de independencia de Bolivia, diferentes sectores expresaron que el Gobierno no tiene la capacidad para resolver la grave crisis económica que se vive en el país. La escasez de carburantes, la falta de dólares y el incremento de precios configuran un escenario crítico para la población.
El economista Fernando Romero, afirma que la lentitud del Gobierno para tomar medidas efectivas frente a la inflación, el desabastecimiento de productos necesarios y la pérdida de poder adquisitivo del boliviano, generaron expectativas negativas e incertidumbre en la economía.
Explica además que convocar a un referéndum para determinar si se continúa o no con la subvención a los hidrocarburos no es la manera correcta de solucionar un problema crucial que es a largo plazo.
La presidenta del Colegio de Economistas de Santa Cruz, Claudia Pacheco, en entrevista a Abya Yala, expresó que el incremento de precios es resultado de la escasez de dólares. “Se tiene un camino de inflación, pero las condiciones son diferentes a lo sucedido en años anteriores como para llegar a una hiperinflación”, dijo.
Los economistas Gonzalo Chávez y José Gabriel Espinoza, en entrevista a ANF, por separado, advirtieron que el incremento de la gasolina Premium y Ultra Premium 100, es un gasolinazo encubierto o una eliminación de subvención parcial, en caso de que la población se vea forzada a comprar estos dos tipos de combustible, porque el Gobierno disminuya la provisión de la gasolina especial.
Con respecto a las demás medidas anunciadas por el presidente Arce, Espinoza opinó que, «un grupo de anuncios reciclados: liberación de exportaciones, incentivos tributarios a las plantas de biocombustibles, criptomonedas (que no supo explicar), etc. Ninguna medida traerá dólares ni soluciona ningún problema a corto plazo».
Martín Montero, también analista económico, expresó que la escasez de divisas provocará subidas en los precios de los diferentes productos. “El contexto económico actual podría descontrolarse muy fácilmente, y sin nadie dispuesto a prestarle dinero al Gobierno nacional”, indicó el analista.
En criterio del economista, Jaime Dunn, el incremento del valor del dólar en el mercado paralelo, debe ser visto como una pérdida del valor adquisitivo del boliviano. “Entonces no es tanto como que el dólar se volvió más caro, sino que el boliviano ha perdido valor”, afirmó y explicó que el incremento en el costo de las importaciones repercute en el precio de los productos, y por consiguiente en el bolsillo de los bolivianos.
Para Wálter Morales, economista, el encarecimiento de los insumos, produce una disminución en la demanda, debido al precio del producto final. “Ya sea porque, dada la dificultad en conseguir divisas para pagar las importaciones, estos productos no puedan ponerse a disposición en las mismas cantidades y rapidez de reposición que antes, lo cual conlleva a que suban los precios”, señaló.
El economista Juan Fernando Subirana, expresó que las cifras de la inflación real son preocupantes, pues existen productos de la canasta familiar cuyo IPC tiene ya dos dígitos. “Considero que si bien estamos con una inflación descontrolada el riesgo de hiperinflación aún es bajo, pero no cero; pero si se siguen tomando decisiones equivocadas en aspectos de la economía real, estaremos frente a una situación similar a la de Argentina”, concluyó.


