Sinahota, 6 de agosto (El Nuevo Cambio).- El expresidente del Estado Plurinacional, Evo Morales Ayma, en un mensaje a la población, afirmó que el gobierno de Rodrigo Paz decidió entregar a Bolivia al Fondo Monetario Internacional (FMI), a la DEA de los Estados Unidos y al Comando Sur.
El mensaje enviado a través de cuenta X dice: “Celebramos la independencia de nuestra Patria rindiendo homenaje a las mujeres y hombres que entregaron su vida por nuestra libertad, dignidad y soberanía. Somos herederos de la lucha de Tupac Katari y Bartolina Sisa, de la visión de Bolívar y Sucre, del heroísmo de Juana Azurduy, Moto Méndez, Ignacio Warnes y de tantos hombres y mujeres que soñaron con una Bolivia libre, unida, soberana y con justicia social.
Este 6 de agosto renovamos nuestro compromiso con el futuro. Amar a Bolivia significa dedicar la vida a construir una patria donde la riqueza beneficie al pueblo, donde ningún niño crezca en la pobreza, donde nuestras familias vivan con tranquilidad y donde nuestros recursos naturales sirvan para el desarrollo de su gente.
Lamentablemente, nuestra Patria atraviesa momentos difíciles; un gobierno sin rumbo, sin un plan serio para recuperar la economía y sin sensibilidad frente al sufrimiento de millones de bolivianas y bolivianos. Mientras las familias enfrentan inflación, desempleo, escasez de combustibles, devaluación e incertidumbre, el gobierno ha decidido entregar las decisiones económicas al Fondo Monetario Internacional, la lucha contra el narcotráfico a la DEA y subordinar nuestra seguridad nacional a la estrategia del Comando Sur mediante el denominado Escudo de las Américas.
Nos quieren hacer creer que no existe otro camino, nosotros sabemos que sí lo hay. Lo demostramos cuando recuperamos nuestros recursos naturales, industrializamos, redistribuimos la riqueza, redujimos la pobreza y convertimos a Bolivia en un ejemplo de crecimiento económico y estabilidad para toda la región. La soberanía no es un discurso: es la condición para que un pueblo pueda decidir su propio destino.
Pero, por encima de cualquier crisis, confiamos en nuestro pueblo. Confiamos en la rebeldía de nuestra juventud, en la fuerza de las trabajadoras y los trabajadores, en la dignidad del movimiento indígena originario campesino y en el compromiso de nuestros productores. Ellos son la reserva moral de la Patria y la garantía de que Bolivia volverá a levantarse.
La historia de Bolivia nunca fue escrita por quienes se resignaron, sino por quienes lucharon. Con unidad, organización y amor por nuestra tierra volveremos a conquistar un país soberano, productivo, justo e igualitario. Ese es nuestro compromiso con la memoria de nuestros héroes y heroínas, y con las futuras generaciones”.



