El exasesor Fernando Cerimedo reconoce como su “principal contacto” a Rodrigo Paz

La Paz, 29 de agosto (El Nuevo Cambio).-  El exasesor de Rodrigo Paz, Fernando Cerimedo, reconoció como su “principal contacto” en el gobierno al presidente y admitió que cada mes tenía un ingreso económico de aproximadamente un millón de dólares en sus actividades realizadas fuera de Bolivia.

El asesor argentino, en una declaración informativa ante la fiscalía, por el caso de enriquecimiento ilícito evitó responder decenas de preguntas sobre su relación con el presidente Rodrigo Paz y su presunta participación en el Gobierno.

Informó, sin embargo, que es consultor político internacional en Argentina y Estados Unidos, que es propietario de Numen Group Inc., en EE.UU., además de una empresa de publicidad en Argentina con 35 empleados y 12 clientes, una academia tecnológica y una productora audiovisual.

Sobre Bolivia, según la Red DTV, fue contundente: “No tengo ninguna empresa en Bolivia”. Respecto a sus ingresos de 2025, declaró: “Cerca de un millón de dólares con actividades fuera de Bolivia”. Para 2026 afirmó que sus ingresos eran similares y que provenían de sus empresas del exterior. También señaló que no tiene cuentas bancarias en Bolivia, aunque sí en Argentina y Estados Unidos.

Cerimedo reconoció que conocía a Rodrigo Paz antes de las elecciones de 2025 y, al ser consultado sobre su principal contacto, dentro del entorno presidencial, respondió: “el presidente Rodrigo Paz”.

Cuando los investigadores le preguntaron quién lo contactó, cuándo comenzó su colaboración, dónde desarrollaba sus actividades después de la elección y quién le pidió continuar trabajando con Paz, respondió reiteradamente: “No tiene que ver con el caso”.

También utilizó esa respuesta cuando le preguntaron si tenía oficina en la Casa Grande del Pueblo, quién autorizaba su ingreso, si tenía credencial y con qué frecuencia se reunía con el presidente.

Evitó también responder sobre el gabinete, los ministros y comunicación presidencial. Las preguntas se hicieron más específicas cuando los investigadores abordaron su eventual participación en reuniones de Gabinete.

Cerimedo no respondió si participó en esas reuniones, quién autorizaba su presencia, en qué calidad asistía, si podía intervenir, emitir recomendaciones o dar instrucciones. Tampoco respondió si mantenía contacto con ministros, si alguno le entregaba información antes de que fuera pública, si solicitó decisiones, designaciones o destituciones, ni si intervino en contratos o licitaciones estatales.

Tampoco respondió si participó en la elaboración de los discursos presidenciales, cuántos preparó, quién hacía los borradores, quién los revisaba, quién aprobaba las versiones finales o si el propio Paz conocía sus modificaciones.

No dijo nada sobre los mensajes presidenciales en redes sociales, qué cuentas administraba, si tenía acceso a cuentas oficiales o personales, quién establecía la estrategia digital, quién aprobaba las publicaciones o si alguna vez ordenó modificar o eliminar contenidos.

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