Lauca Eñe, 14 de diciembre (El Nuevo Cambio).- El expresidente del Estado Plurinacional, Evo Morales Ayma, dijo que los responsables de los casos de corrupción en el Fondo Indígena deben ser procesados en el justicia, con el debido proceso, pero de ninguna manera se debe permitir que sirva de persecución al movimiento indígena del país.
La explicación la hizo durante el programa “Evo es pueblo, líder de los humildes” que se transmite todos los domingos desde las 7.00 de la mañana por Radio Kausachun Coca desde la localidad de Lauca Eñe, en el municipio de Sinahota, en el trópico de Cochabamba.
“Que se investigue a todos, no hay ningún problema, no hay miedo, pero ese caso ya tiene cariz político contra el movimiento indígena”, señaló al manifestar que se quiere satanizar a los indígenas, eliminarlos en el país. “Tiene un cariz netamente político”, agregó.
Lamentó que los delincuentes de cuello blanco estén felices fuera del país, los dejaron escapar, “seguro pagaron”, como el caso de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) con su expresidente Dorgathen.
Dijo que en el régimen de Jeanine Añez se cometieron una serie de casos de corrupción, la compra de medicinas en el tiempo de pandemia, el ingreso de equipos y armas de manera ilegal para el golpe de estado, pero de eso no se dice nada, fue en un año una gestión de corrupción.
Aclaró que manejan el caso del Fondo Indígena del tiempo de Evo, sin embargo, de Arce Catacora no dicen nada, de los casos de la Administradora Boliviana de Caminos (ABC), el Banco Fascil, las muertes del testigo clave en los Estados Unidos, el supuesto suicidio del que investigaba la corrupción y justo ese momento se arruinaron las cámaras.
El exmandatario explicó que durante su gobierno no se logró erradicar totalmente el tema de la corrupción, sin embargo, no hubo ninguna tolerancia contra los que estuvieron involucrados en casos irregulares, a esos se los procesó y a la cárcel.
“El objetivo es acabar con el movimiento indígena, decirles que son corruptos”, afirmó al demandar de los indígenas mantenerse fuertes y unidos para responder los ataques del gobierno en su contra.



