Telesur
La deuda externa pública de Bolivia alcanzó los 14.117,2 millones de dólares al 30 de septiembre de 2026, lo que representa un coeficiente del 26,1 por ciento respecto al Producto Interior Bruto (PIB).
Según el último informe del Banco Central de Bolivia (BCB), este indicador mantiene a la obligación estatal en un nivel «sostenible«, situándose holgadamente por debajo del umbral máximo del 40 por ciento recomendado por los organismos financieros internacionales.
La cifra registrada al cierre del tercer trimestre supone una reducción de 47 millones de dólares en comparación con el saldo del 31 de diciembre del año anterior; desde el ente emisor explicaron que esta contracción respondió principalmente a variaciones cambiarias negativas.
En cuanto a la composición de la cartera de acreedores, las instituciones multilaterales encabezan el financiamiento del país; el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) se posiciona como el principal acreedor con 4.360 millones de dólares, seguido por el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF) con 3.195 millones y el Banco Mundial (BM) con 1.719 millones.
En el ámbito bilateral, China lidera los créditos otorgados con 1.000 millones de dólares, secundada por Francia con 638 millones.
Dentro del balance financiero, el BCB resaltó la aprobación de un crédito del Fondo Monetario Internacional (FMI) por un total de 1.369 millones de Derechos Especiales de Giro (DEG) —equivalentes a unos 1.900 millones de dólares—, del cual ya se concretó un primer desembolso de 156,1 millones de DEG; con este acuerdo y los proyectos en ejecución, el saldo pendiente por desembolsar para el país se sitúa en 6.281,1 millones de dólares.
Durante los primeros nueve meses de 2026, los desembolsos recibidos por Bolivia sumaron 1.279,8 millones de dólares, superando en 434,1 millones a los captados en el mismo periodo de 2025.
Dichos recursos, a los que se añade una emisión de bonos soberanos realizada en mayo por 1.000 millones de dólares, se destinaron al apoyo presupuestario del Ministerio de Economía y Finanzas Públicas, así como a proyectos de infraestructura vial, saneamiento básico, salud y desarrollo agropecuario.
Hasta la fecha, el país ha suscrito nueve nuevos créditos por un total de 3.796,6 millones de dólares.
Por otra parte, el cumplimiento de las obligaciones financieras implicó un desembolso significativo para el Estado; por concepto de servicio de la deuda externa pública se destinaron 1.744,1 millones de dólares (1.257,6 millones para capital y 486,5 millones para intereses y comisiones), lo que representa un incremento de 590,7 millones respecto al año anterior.
Debido a que el pago de este servicio superó los desembolsos recibidos, las transferencias netas cerraron el trimestre con un saldo negativo de 464,3 millones de dólares.


