Sinahota 30 de julio (El Nuevo Cambio).- El expresidente del Estado Plurinacional, Evo Morales Ayma, dijo que con la nueva orden de aprehensión en su contra, esta vez por los bloqueos de carreteras, no lo intimidarán y que el gobierno pretende ocultar la grave crisis económica del país, mientras recibió apoyos de organizaciones sociales y el gobernador de Cochabamba.
En un mensaje de su cuenta X, el exmandatario afirma que lo acusan de supuestos delitos de terrorismo y alzamiento armado. “Buscan responsabilizarnos de las movilizaciones sociales para ocultar el verdadero drama que vive Bolivia: una profunda crisis económica y social, fruto de un modelo que ha abandonado al pueblo y protege la corrupción”.
“Nuestra posición siempre ha sido clara: estamos del lado de quienes sufren el ajuste, la escasez de combustible, el alza del costo de vida, la inseguridad y el avance del narcotráfico. Con procesos y persecución política no resolverán los problemas que ellos mismos han provocado; solo intentan desviar la atención con un nuevo titular”, agrega.
Morales afirma que “no nos van a intimidar. Seguiremos luchando junto al pueblo, como lo hemos hecho siempre, con la convicción de que Bolivia merece un camino distinto: el de la dignidad, la soberanía, la justicia social y la recuperación de la esperanza para todas y todos”.
Entre tanto, los campesinos de Santa Cruz, rechazaron la orden de aprehensión contra el expresidente y el secretario de Tierra y Territorio de la Federación Única de Trabajadores Campesinos, Secundino Tardío aseguró que se trata de una persecución política.
Sostuvo que las movilizaciones fueron convocadas por las organizaciones sociales y criticó al Gobierno por no cumplir sus promesas de campaña, señalando que continúan la escasez de combustibles, la inflación y la falta de dólares.
El dirigente afirmó que las organizaciones sociales exigen que el Gobierno atienda las necesidades del sector campesino, como proyectos de agua, represas y titulación de tierras, en lugar de impulsar procesos judiciales.
El gobernador de Cochabamba, Leonardo Loza, también se refirió al tema y calificó la nueva orden de aprehensión contra Evo Morales como parte de una “persecución política” y lamentó que el Gobierno se dedique a procesos judiciales en lugar de resolver los problemas económicos del país.
“Para mí está nueva orden de aprehensión contra el hermano Evo, es parte fundamentalmente de esta persecución política que se aplica en su máximo nivel contra el pueblo boliviano”, afirmó Loza al aclarar que el exmandatario no participó en los bloqueos ni salió del Trópico de Cochabamba.



