La madre del cordero

Por Rigucho Cortéz

Todas las artimañas y acciones leguleyescas que se realizaron en los últimos años se están aclarando a medida que pasa el tiempo, porque nada de lo que se hizo fue mera casualidad, sino pensado, organizado y ejecutado, sólo con el único fin de que Luis Arce Catacora sea nuevamente reelegido.

Las primeras acciones comenzaron con dividir a las organizaciones sociales y sindicales, porque éstas respondían a línea del expresidente y presidente del MAS-IPSP, Evo Morales Ayma.

Por eso, a través de las estructuras del aparato del Estado, a la cabeza del vicepresidente David Choquehuanca, dividieron a la Confederación Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB), a las Bartolinas, al Pacto de Unidad, entre otras.

Lo hicieron con prebendas, en unos casos, pagando con recursos de los aportes del mismo gobierno y en otros de las cuotas que les obligan a los funcionarios públicos a pagar, sino quieren quedar sin pega.

También ofreciendo trabajo a cambio de apoyo, despidieron de las empresas estratégicas del estado, ENTEL, ENDE y todas sus reparticiones, de las descentralizadas y ministerios, a todos los que podrían ser “evistas”. Ni en las dictaduras, menos en el neoliberalismo se vio algo semejante.

Después se puso en funcionamiento todo el aparato político para desestabilizar a la Asamblea Legislativa Plurinacional. Entonces también se optó por dividir a la bancada, con el mismo método, dinero y prebendalismo.

Pero además de dividirla, a pesar de ser el primer poder del Estado, había que someterla, ¿pero a quién?, que mejor a la justicia, es decir, así perdería todo su poder y estaría sometida, debilitada y dividida.

Después faltaba controlar a otro fundamental poder del estado, el Tribunal Supremo Electoral (TSE) para que esté al servicio de la Casa Grande del Pueblo y que sus vocales respondan a la línea oficialista.

Para que todo ese funesto plan funcione había también que poner a disposición del oficialismo a la ya corrompida justicia y para ello primero había que boicotear toda acción destinada a que haya elecciones judiciales, así se hizo en la ALP.

Después se puso en ejecución la auto prórroga, para mantener a los que ya estaban, de dudosa honestidad. De esa manera, en una resolución ilegal, los ahora exmagistrados decidieron, violando las leyes, quedarse en el cargo, pero no para servir a la justicia y al pueblo, sino a Luis Arce y su gobierno.

Hay otras acciones más que organizó y elaboró la siniestra y diabólica mente de los oficialistas que no es necesario explicarlas, porque con todo lo dicho, pienso que está muy claro.

Falta el “cherry en la torta”. Lucho Arce tenía que recuperar su popularidad tan echada de menos, con los peores porcentajes desde que asumió la presidencia, y se le ocurrió darse un autogolpe utilizando a su amigo, al que lo hizo comandante sin ningún mérito. Cómo se puede entender que siendo el alumno 48 de su promoción, de 65, haya asumido nada más que la comandancia del Ejército.

El autogolpe, tan mal organizado y ejecutado, lo único que hizo fue empeorar la ya depauperada economía nacional, falta de dólares, combustible, incremento de la canasta básica de alimentos, entre otros, que serán, con seguridad, la extinción política de Luis Arce Catacora.

Lo último que se hizo fue eliminar las elecciones primarias internas de los partidos políticos, para la elección de sus candidatos a las próximas elecciones nacionales de agosto de 2025. Se busca aislar e inhabilitar a Evo Morales de manera inconstitucional, porque el expresidente tiene el apoyo del artículo 168 de la Constitución Política del Estado para volver a candidatear.

No se trata de recursos económicos, ni de tiempos, o de elecciones judiciales o primarias, se podrían hacer ambas. El objetivo es que, con unas elecciones internas, sólo nos referiremos al MAS-IPSP, ganaría Evo Morales, porque ahora Lucho, me atrevo a decir, no tendría ni el apoyo de los funcionarios públicos, obligados a apoyarlo. Del resto de la ciudadanía ni qué decir.

Entonces, con ese panorama, ¿por qué el “Tilín” Arce Catacora quiere volver a ser presidente?, violando todo, sometiendo a todos, desintitucionalizando el país, ¿tratando de adueñarse de la sigla del MAS-IPSP e inhabilitar a Evo?

Lo único que se me ocurre pensar es que necesita un período más para tapar la corrupción familiar en la que han caído sus hijos, porque el que venga, con seguridad, derecha o izquierda, lo someterá a procesos y juicio. Esa es la madre del cordero.

Que pena, a ese nivel ha llegado Luis Arce. Se olvido que gracias a Evo fue presidente, que sin los votos del MAS-IPSP, nunca hubiera ganado una elección y ahora lo único que faltaba, lo acaba de hacer, es firmar con la derecha la suspensión de las elecciones primarias que hubieran fortalecido los partidos y la democracia.

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