Quillacollo, 1 de noviembre (El Nuevo Cambio).- La empresa Manaco, una de las más antiguas y conocidas del país, anunció el cierre de sus operaciones en Bolivia y se declaró prácticamente en quiebra, debido a dificultades económicas y pérdidas acumuladas que alcanzarían a 130 millones de Bolivianos.
En un comunicado, Manufactura Boliviana S.A. (Manaco) anunció que la situación de la empresa se volvió insostenible durante la gestión 2026 por factores macroeconómicos y los prolongados conflictos sociales que afectaron su actividad productiva.
Los ejecutivos de “Manaco”, sin embargo, también anunciaron que se cancelará el 100 por ciento de las indemnizaciones y beneficios sociales a sus trabajadores, además de un paquete voluntario de apoyo con salarios adicionales a los establecidos por ley.
Empero, los trabajadores rechazaron en cierre de la empresa y se concentraron en la fábrica que se encuentra ubicada en el municipio de Quillacollo del departamento de Cochabamba y anunciaron la toma pacífica de las instalaciones.
Sus dirigentes afirmaron que son 600 familias que acordaron realizar una vigilia en la empresa porque no están de acuerdo con su cierre y que los problemas económicos se derivan de una mala gestión del gerente César Panduro.
Asimismo, anunciaron que realizarán gestiones ante el gobierno nacional para que pueda intervenir en el conflicto y buscar una solución al problema y que, sí los dueños peruanos quieren irse, que lo hagan, porque los trabajadores están en condiciones de hacerse cargo de la empresa.

