La Paz, 4 de febrero (El Nuevo Cambio).- El transporte público en todo el país protestó por la mala calidad de la gasolina y demandó la reparación de sus vehículos, mientras el gobierno se lavó las manos, le echó la culpa al anterior gobierno y provocó un escándalo y críticas en todo nivel en las redes sociales.
El ministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinacelli, junto al presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Yussef Akly, admitió que la gasolina no era de buena calidad, pero en su afán por deslindar responsabilidades del gobierno prefirió afirmar que el problema se arrastra de la anterior gestión.
En tanto, los transportistas, prácticamente en todos los departamentos, exigieron al gobierno la reparación de sus vehículos dañados por la mala calidad de la gasolina, que les genera al menos un gasto de 5 mil bolivianos por unidad.
Los últimos en expresar su protesta, fueron los del transporte de motocicletas, principalmente de la ciudad de Trinidad en el departamento del Beni y de los municipios de Villa Tunari, Sinahota, Chimoré, Ivirgarzama y Puerto Villarroel del trópico de Cochabamba.
En el caso de Trinidad, los “motoqueros” bloquearon algunas calles y avenidas, demandando la reparación de sus motos, en tanto en otras regiones advirtieron también con medidas de presión, principalmente el bloqueo de carreteras.
Algunos parlamentarios también anunciaron peticiones de informe escrito al ministro de Hidrocarburos, para establecer las razones por las cuales el gobierno, en las últimas semanas, a través de YPFB, puso a la venta el combustible en mal estado.
En la ciudad de La Paz, algunos transportistas iniciaron la mañana de este miércoles el bloqueo de algunas calles cercanas a las oficinas de YPFB, lo mismo que en la ciudad de Santa Cruz y en el Beni.
Los medios de comunicacion también reportaron que, en los últimos días, los talleres mecánicos informaron el aumento del ingreso de vehículos para la reparación de sus unidades dañadas por la mala calidad de la gasolina.

