Lauca Eñe, 15 de noviembre (El Nuevo Cambio).- A seis años de la masacre de Huayllani en el municipio de Sacaba, los principales responsables, Jeanine Añez, Fernando Camacho y otros, están libres y sin procesos legales, a pesar de que el hecho, junto al caso de Senkata, fue calificado como un genocidio.
Las organizaciones sociales rindieron hoy homenaje, en un acto en el mismo lugar donde se registraron los hechos, a los más de 11 fallecidos, más de 130 heridos, decenas de detenidos que también fueron torturados por efectivos de la Policía, del Ejército y Fuerza Aérea.
El expresidente del Estado Plurinacional de Bolivia, Evo Morales Ayma, a través de su cuenta X también recordó esos luctuosos hechos y rindió homenaje a los fallecidos, todos por impactos de armas de fuego, disparados por efectivos militares.
El mensaje dice: “Recordamos, hoy, 15 de noviembre: seis años de la Masacre de Sacaba, ejecutada por el régimen de Jeanine Añez. Mientras muchas madres nunca más podrán abrazar a sus hijos porque, ellos, fueron masacrados, los responsables de ese genocidio, están libres, riéndose y bailando gracias a la “justicia” de los poderosos que los dejó sin castigo. Clamamos justicia internacional y justicia divina para las víctimas.
También evocamos el descuartizamiento de Tupac Katari, en Peñas, La Paz, en 1781, por haber cometido el “pecado” de rebelarse, junto a unos 40.000 indígenas, contra los abusos de los españoles invasores y sus súbditos criollos.
Descuartizar -o como hoy dicen “carnear”- siempre fue un escarmiento contra los revolucionarios. Nosotros, los indígenas, somos víctimas del descuartizamiento con otro tipo de caballos: el caballo del Imperio; el de la derecha, neoliberal y sus serviles; el de la prensa difamadora y odiadora; y el de los jueces y fiscales prevaricadores”.

