Agencias y Telesur
La cancillería venezolana calificó la medida estadounidense de prohibir el ingreso de sus ciudadanos a ese país como una «campaña de estigmatización y criminalización» sin fundamentos legales, motivada por fines políticos y de amedrentamiento.
De acuerdo con el Gobierno de Venezuela, la medida habría sido promovida por el secretario de Estado de ese país norteamericano, Marco Rubio, a quien Caracas acusa de mantener una postura de “odio sistemático” hacia el pueblo venezolano y de estar alineado con la ultraderecha opositora del país suramericano.
“Esta operación ha sido impulsada por el actual secretario de Estado, Marco Rubio, un funcionario marcado por su conocido odio hacia el pueblo venezolano”, afirma el documento.
En su declaración, el Gobierno bolivariano reiteró su compromiso con la defensa de los derechos e intereses de los venezolanos en el exterior, al tiempo que reafirmó la advertencia de “alerta máxima” de viaje a Estados Unidos, bajo el argumento de que ese país no ofrece condiciones de respeto ni trato digno para los ciudadanos venezolanos.
La cancillería subraya que esta medida no es un hecho aislado, sino que forma parte de una “nueva ola de agresiones” que refleja el “odio visceral” de Washington hacia Venezuela.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó un nuevo decreto en que el prohíbe la entrada a su país a ciudadanos de 12 países, y a la vez también restringió de modo parcial la entrada de personas oriundas de otras siete naciones, entre ellas Cuba y Venezuela.
La medida se suma a la ofensiva del Gobierno de Trump contra los migrantes, que comenzó a hacerse efectiva desde el momento de la toma de posesión del mandatario el pasado 20 de enero.



