Telesur
El representante del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) en la Franja de Gaza, James Elders, denunció que más de 100 niños han perdido la vida en el enclave desde que se implementó el alto el fuego el pasado 11 de octubre de 2025.
El funcionario calificó la situación de asfixiante y advirtió que, aunque los ataques disminuyeron durante la tregua, la supervivencia de los menores sigue siendo condicional debido a la persistencia de incursiones con drones y bombardeos de tanques.
Elders advirtió que la cifra oficial de niños fallecidos es inferior a la real, ya que solo contabiliza casos documentados. A la violencia se suma el impacto del invierno, el representante del organismo confirmó que seis menores han muerto por hipotermia debido a la falta de recursos básicos.
La situación humanitaria se ha visto agravada por recientes tormentas y fuertes vientos que han devastado los precarios asentamientos de desplazados. El Gobierno gazatí informó que aproximadamente 127 mil de las 135 mil tiendas de campaña instaladas se han vuelto inhabitables a consecuencia de las depresiones climáticas.
La precariedad en los refugios ha provocado el colapso de infraestructuras utilizadas como protección. Incidentes como el derrumbe de una vivienda en el barrio de Al-Nasr, en la ciudad de Gaza, y la caída de un salón de bodas en la zona de Chalets (al oeste de Gaza), utilizado como albergue, han causado la muerte de civiles, incluyendo niños y ancianos.
La falta de lugares seguros se suma a la carencia de colchones, mantas y calefacción en tiendas que han sido descritas como “morgues”. El impacto del desplazamiento se refleja en las cifras de destrucción de la infraestructura en el enclave, que alcanza cerca del 90 por ciento.
Según las autoridades locales, las agresiones israelíes han dejado a unas 288 mil familias sin ningún tipo de refugio, en un escenario donde más de dos millones de personas han sido obligadas a abandonar sus hogares.
En tanto, las restricciones impuestas al ingreso de la asistencia humanitaria profundizan la carencia de insumos esenciales como suministros médicos, gas para cocinar y combustible. Esta escasez impide el funcionamiento de sistemas de agua y saneamiento, fundamentales para prevenir enfermedades y salvar vidas.
Desde la implementación del alto el fuego el 11 de octubre, se registran 442 fallecidos y más de 1.200 heridos. Estas cifras se suman al acumulado desde octubre de 2023, que ya supera los 71.400 asesinatos y más de 171.300 heridos.



