Una tragedia que se repite 34 años después: la historia de Diana Turbay y Miguel Uribe, madre e hijo, asesinados en Colombia

BBC News

Era enero de 1991, cuando tras varios meses de secuestro la destacada periodista Diana Turbay, de 40 años e hija del expresidente Julio Cesar Turbay, fue asesinada en un polémico intento de rescate. Su hijo menor, Miguel Uribe Turbay, estaba cerca de cumplir 5 años.

34 años más tarde Miguel, convertido en un político con título de abogado y maestría en políticas públicas que había conseguido trabajar en la Alcaldía de Bogotá, ser concejal de esa ciudad y, más recientemente, senador de la República, se perfilaba como uno de los candidatos favoritos para las próximas elecciones presidenciales.

Hasta que el pasado 7 de junio fue brutalmente baleado en un evento público de su campaña y en plena calle.

La noticia de su atentado, como en su momento la del secuestro de su madre, acaparó los titulares de prensa y generó indignación en el país.

Las autoridades iniciaron la investigación para dar con los responsables. Seis personas fueron detenidas como sospechosas, incluido un adolescente de 15 años, acusado de ser el autor material de los disparos.

En la madrugada de este lunes 11 de agosto y luego de más de dos meses en cuidados intensivos, Miguel Uribe Turbay falleció a sus 39 años, casi a la misma edad que falleció Diana, su madre.

Su único hijo, Alejandro, también está cerca de cumplir 5 años.

BBC Mundo reconstruye la historia de la familia Turbay que, como muchas otras familias colombianas, ha sido víctima de una violencia sistemática que ha dejado a millones de niños huérfanos.

 

El origen de Diana y Miguel

Los padres de Diana Turbay Quintero fueron personalidades relevantes en la historia reciente de Colombia.

Julio Cesar Turbay Ayala, su padre, fue presidente entre 1978 y 1982. De ascendencia libanesa y miembro del partido liberal, ocupó varios cargos diplomáticos.

Nydia Quintero, su madre, dedicó su vida al trabajo social y la filantropía. Creó la Fundación Solidaridad por Colombia con la que institucionalizó una caminata anual que busca recoger fondos para obras sociales.

Diana nació en 1950, fue la mayor de cuatro hermanos con quienes creció en Bogotá. Aunque estudió Derecho, no ejerció como abogada y en cambio forjó una exitosa carrera como periodista.

De su primer matrimonio nació María Carolina Hoyos Turbay, en 1972, quien también se dedicó al periodismo y a la función pública en el área de comunicaciones.

Y de su segundo matrimonio, con el empresario Miguel Uribe Lodoño, nació su hijo Miguel Uribe Turbay en 1986.

Miguel solo pudo compartir sus primeros años de vida con su mamá, «yo he conocido a mi mamá a partir de las historias de otras personas, especialmente de mi familia», dijo en un documental sobre la historia de Diana publicado hace nueve años.

La última vez que la vio, fue en la mañana en la que ella salió a un supuesto viaje de trabajó que resultó ser una trampa y derivó en secuestro.

«Tengo clarísima la imagen del último día en que la vi, el último abrazo y el beso antes de que se fuera. Si para un adulto la muerte es difícil de entender, para un niño es peor», recordó Miguel Uribe en una entrevista para la revista Bocas en 2021.

La tragedia de Diana

En plenos años 80 e inicio de los 90 Diana Turbay Quintero era una periodista reconocida en Colombia, mientras el narcotráfico estaba en auge y las guerrillas en expansión.

Trabajaba como directora de una revista independiente y de un noticiero de televisión cuando le tocó registrar, en un lapso de ocho meses, el asesinato de tres candidatos presidenciales: Carlos Galán, Bernardo Jaramillo y Carlos Pizarro.

Su hijo Miguel es el cuarto aspirante a la presidencia asesinado en la historia reciente del país.

En ese contexto de violencia desmedida, Diana Turbay recibió una propuesta para entrevistar a alias El Cura Perez, quien era líder del Ejército de Liberación Nacional, ELN, pues se hablaba de ciertos acercamientos e intentos de diálogo entre esa guerrilla y el gobierno de entonces.

«Yo creo que mi mamá siempre soñó con la paz de Colombia (…) y como desde el periodismo podía aportar un granito de arena…», contó María Carolina en el documental sobre la vida de Diana.

Diana aceptó la entrevista, viajó con un grupo de colegas a la selva para el supuesto encuentro, pero resultó ser una trampa que le tendió el llamado grupo de extraditables, conformado por varios narcotraficantes entre los que se encontraba Pablo Escobar.

Los capos secuestraron a varias personalidades para presionar al gobierno y que no aceptara extraditarlos, pues decían preferir una tumba en Colombia a una celda en una cárcel de Estados Unidos.

Diana Turbay fue la primera víctima de esa macabra estrategia. Estuvo secuestrada durante cinco meses en una finca en Antioquia, hasta que en un intento de rescate por parte de las autoridades resultó gravemente herida.

Según informó la prensa local, Diana y su compañero camarógrafo intentaron huir al escuchar el sobrevuelo de un helicóptero, pero sus captores tenían la orden de no dejar que fuera rescatada con vida. El 25 de enero de 1991 y pese a haber llegado con vida al hospital más cercano, Diana falleció, luego de recibir varios impactos de bala.

18 años después, en 2009, el crimen fue declarado delito de lesa humanidad.

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