Telesur
Al menos 53 migrantes, entre ellos dos bebés, murieron o permanecen desaparecidos tras el naufragio de una lancha neumática frente a la costa de Libia, en un nuevo episodio que expone la crisis humanitaria persistente en las rutas migratorias del Mediterráneo central, informó este lunes la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).
Según el organismo, la embarcación, que transportaba a 55 personas, volcó el pasado 6 de febrero al norte de la ciudad costera de Zuwara, uno de los principales puntos de salida de migrantes que intentan cruzar hacia Europa. Solo dos personas lograron sobrevivir, ambas mujeres de nacionalidad nigeriana, quienes fueron rescatadas durante una operación de búsqueda y salvamento llevada a cabo por las autoridades libias.
La OIM señaló que las dos sobrevivientes informaron haber perdido a familiares cercanos en el naufragio, lo que subraya la dimensión humana y familiar de esta tragedia, así como la extrema vulnerabilidad de quienes se ven forzados a emprender estas rutas en condiciones precarias y peligrosas.
El organismo internacional reiteró su preocupación por el aumento de muertes y desapariciones de migrantes en el Mediterráneo, una de las rutas más mortíferas del mundo, y advirtió que la falta de vías seguras y legales de migración continúa empujando a miles de personas a manos de redes de tráfico y a travesías de alto riesgo.
Desde la OIM se insiste en que la situación en Libia sigue siendo un factor clave en esta crisis, debido a la inestabilidad política, la violencia y las denuncias recurrentes de abusos contra migrantes, mientras la comunidad internacional continúa sin ofrecer respuestas estructurales que prioricen la protección de la vida y los derechos humanos.
El naufragio frente a Zuwara se suma así a una larga lista de tragedias silenciadas en el Mediterráneo, donde hombres, mujeres y niños siguen pagando con sus vidas el costo de un sistema migratorio profundamente desigual.



