Página 12
El presidente estadounidense Donald Trump negó el martes que haya conversaciones en curso o previstas con Irán, y publicó un mapa que presenta al estrecho de Ormuz, epicentro del conflicto, como un “nuevo territorio de Estados Unidos”.
Tras casi seis meses de guerra la situación sigue tensa en la región: Siria y EE.UU. denunciaron el ataque israelí a un aeropuerto militar en la provincia de Idlib, mientras que Emiratos Árabes Unidos suspendió todas sus relaciones comerciales con Irán tras acusar a la República Islámica de disparar dos misiles balísticos contra su territorio.
“Nuevo territorio estadounidense”
En la imagen compartida por Trump en su red Truth Social se ve un mapa del estrecho que separa el golfo Pérsico del de Omán, donde con un círculo señala el estrecho de Ormuz y el texto “NUEVO territorio de Estados Unidos”, acompañado de una franja azul, roja y blanca con estrellas. Ya el viernes pasado Trump aseguró que planteaba incorporar a Ormuz como territorio estadounidense tras vencer a Irán.
“Después de que terminemos de derrotar a Irán, que está siendo derrotado muy gravemente, muy pronto declararé el estrecho de Ormuz territorio de Estados Unidos, en esencia. Tenemos un bloqueo. Ningún barco pasa a menos que nosotros queramos que pase”, declaró Trump entonces en un acto político en Long Island, Nueva York.
Unos días antes el mandatario estadounidense había mencionado la idea de que Estados Unidos se quede con el estrecho de Ormuz argumentando que ya controla la ruta marítima porque los ataques estadounidenses realizados desde febrero diezmaron las capacidades militares iraníes, algo que Teherán rechaza.
Este lunes venció el plazo de 60 días que se dieron EE.UU. e Irán con la firma de un memorando de entendimiento el pasado 17 de junio, que declaraba el “cese inmediato y permanente de las operaciones militares en todos los frentes”, como parte de un proceso para negociar el fin de la guerra en Medio Oriente.
“No hay conversaciones ni diálogos en curso, ni programados, con la República Islámica de Irán. El bloqueo naval sigue plenamente vigente. El estrecho de Ormuz está abierto y operativo.
Todas las minas marinas han sido retiradas o detonadas”, afirmó Trump en otro mensaje que puede prestarse a confusión, después de que el emisario estadounidense y yerno de Trump, Jared Kushner, mencionara el lunes unas discusiones “muy positivas y animadas” con Teherán.
Las condiciones de Irán
El principal negociador iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, declaró que el estrecho de Ormuz no se abrirá mientras Washington no cumpla sus compromisos previstos en un protocolo de acuerdo firmado en junio.
El negociador iraní citó como condiciones “el levantamiento del bloqueo naval (estadounidense), el descongelamiento de los activos (iraníes), el levantamiento del embargo petrolero”, así como “el fin de las operaciones militares en todos los frentes”.
Pese a las afirmaciones de Trump, el tráfico en la zona sigue siendo muy reducido en comparación con sus niveles anteriores al conflicto. Sin embargo, el recuento de buques se ve dificultado porque algunas embarcaciones optan por desactivar sus transpondedores, unos dispositivos emisores-receptores que comunican su posición, en el momento de cruzar el estrecho.
Negociaciones con Omán
El conflicto contra Irán ha disparado los precios en Estados Unidos de cara a las elecciones de medio mandato de noviembre, que decidirán si el partido republicano de Trump conserva el control del Congreso. Cualquier reanudación de las hostilidades por parte de Washington implicaría lidiar con unas reservas de misiles ya muy mermadas, según los medios estadounidenses.
El gobierno estadounidense apuesta por los efectos a largo plazo de la presión económica sobre Irán mediante el bloqueo marítimo y distintas sanciones. Catar, uno de los mediadores entre Teherán y Washington, afirmó este martes que un acuerdo entre Irán y Omán sobre Ormuz “facilitaría” la reanudación de las negociaciones destinadas a poner fin a la guerra.
Irán y Omán, con costas sobre el estrecho, llevan varias semanas discutiendo sobre su futura gestión. Teherán aseguró que las coordenadas geográficas del trazado contemplado por ambos países “fueron aprobadas”. La República Islámica quiere imponer tasas de navegación por servicios prestados para transitar por la zona, algo a lo que se oponen firmemente Estados Unidos y algunos países de la región.



