Página 12
El presidente estadounidense, Donald Trump, fue sacado en secreto de un avión dentro de un contenedor de catering tras participar en la cumbre de la OTAN en Turquía, mientras otra aeronave era utilizada como señuelo para ocultar su paradero ante una amenaza de Irán, según revelaron este lunes medios locales.
De acuerdo con altos funcionarios de la Casa Blanca citados por The New York Times y The Washington Post, las autoridades estadounidenses elaboraron una estrategia secreta para sacar de forma discreta a Trump de Turquía durante la cumbre de la OTAN, celebrada el mes pasado.
El plan fue diseñado después de que los servicios de inteligencia detectaran una amenaza creíble de Irán contra el avión presidencial.
La amenaza estaba dirigida específicamente contra el Air Force One, según los funcionarios citados por ambos diarios, por lo que el dispositivo de seguridad buscó evitar que pudiera determinarse cuál de las aeronaves transportaba al presidente.
Según la reconstrucción de The New York Times, Trump llegó a Turquía a bordo del nuevo Boeing 747-8 donado por Qatar y anunció que, para su partida, utilizaría una de las versiones anteriores del Air Force One.
En ese momento, el mandatario explicó que el nuevo avión sería trasladado al Reino Unido para que el personal militar estadounidense de la base de Mildenhall pudiera conocer la aeronave.
Sin embargo, varios medios estadounidenses, entre ellos The New York Times, informaron que una amenaza de Irán había motivado el cambio de avión.
Al abandonar Turquía, el 8 de julio, el mandatario abordó el avión más antiguo por una de sus puertas laterales y lo hizo a la vista de las cámaras. Sin embargo, su traslado no terminó allí.
A partir de los testimonios de altos funcionarios, los diarios indicaron que el presidente fue retirado de la aeronave mediante un contenedor de catering de servicios aeroportuarios, que había sido colocado del lado opuesto al sector por el que habían ingresado los periodistas que lo acompañaban.
Desde allí, el republicano fue trasladado a un tercer avión más pequeño, un C-32A de la Fuerza Aérea estadounidense, en el que finalmente voló hacia el Reino Unido.
Los periodistas y algunos funcionarios de la Casa Blanca a bordo del antiguo Air Force One no fueron informados de que Trump no había volado con ellos, y según un informe del grupo de prensa, se les pidió mantener las persianas de las ventanillas cerradas, lo que aumentó las sospechas sobre preocupaciones de seguridad.
“Esto convirtió al Air Force One en un ‘señuelo’ que transportaba a miembros de la prensa y a parte del personal de la Casa Blanca”, afirmó un funcionario bajo condición de anonimato a The Washington Post.
Una vez que Trump llegó al Reino Unido, se trasladó en secreto nuevamente a la versión más antigua del Air Force One, aunque no trascendió cómo. El mandatario descendió de la aeronave ante la mirada de los periodistas y luego atravesó la pista hasta el avión regalado por Qatar, en el que finalmente emprendió el vuelo de regreso a Washington.
La operación para trasladar a Trump en secreto se produjo luego de que quedaran truncas las negociaciones diplomáticas y Estados Unidos e Irán retomaran los enfrentamientos, en ruptura del memorando de entendimiento firmado por ambas partes el 17 de junio.
El mismo día de su regreso, el mandatario republicano anunció públicamente el fin de la tregua en la guerra que Washington e Israel iniciaron contra Teherán el 28 de febrero.
Según The New York Times, el cambio de aeronave volvió a poner bajo escrutinio el avión donado por Qatar, que no contaba con las mismas capacidades de seguridad que la versión más antigua del Air Force One, entre ellas sistemas de defensa contra misiles.
La familia real de Qatar donó el lujoso avión de pasajeros el año pasado, después de que Trump se quejara del estado de los dos envejecidos Boeing 747 que habían servido como Air Force One desde 1990.
Por su parte, el director de Comunicaciones de la Casa Blanca, Steven Cheung, fue consultado por los medios estadounidenses sobre el informe del Washington Post, pero evitó confirmarlo y respondió con un comunicado defendiendo la seguridad del nuevo avión.
“El nuevo Air Force One es una aeronave de última generación que ha sido equipada con protocolos de seguridad de alto nivel que garantizan la seguridad del presidente y de su equipo. Como el presidente ha señalado recientemente, son muchos los enemigos de Estados Unidos que lo tienen en el punto de mira, y utilizamos todas las herramientas a nuestro alcance para hacer frente a esas amenazas”, dijo Cheung.
Una vez a bordo del avión donado por Qatar, durante el vuelo de regreso a Washington, los periodistas le preguntaron a Trump por qué habían tenido que mantener cerradas las persianas de las ventanillas durante el trayecto desde Ankara. El mandatario respondió que “probablemente estaban en un vuelo peligroso debido a la gentuza con la que tenemos que lidiar”.
A su vez, el mandatario estadounidense afirmó que se encuentra “bajo amenaza constante” y que ocupa el primer lugar entre los objetivos de Irán. “Si yo caigo, ustedes caen conmigo. ¿Verdad?”, les dijo Trump a los periodistas, a quienes luego advirtió: “Quizás algún día quieran cambiar de profesión”.
El plan provocó incredulidad entre algunos periodistas, que consideran que la operación puso en grave riesgo a la prensa que viajaba con el mandatario, mientras que los defensores de la medida aplauden al Servicio Secreto por haber protegido al presidente.



