Telesur
Desde el pasado lunes 10 de agosto, a solo tres días del inicio del Gobierno de Keiko Fujimori, gremios de transporte y organizaciones sociales en Ucayali, Loreto, Arequipa y Tacna acatan paros, movilizaciones y bloqueos de vías, en protesta por el incremento en los precios del diésel y la gasolina.
Estas medidas de fuerza responden al impacto que el alza de los combustibles genera en los costos de operación, así como en la tarifa de los pasajes y en el costo de vida general de la población, provocando además problemas en el abastecimiento de productos e insumos de primera necesidad.
En Pucallpa, Ucayali, los transportistas acatan su tercer día de protesta con bloqueos en la carretera Federico Basadre —vía que conecta la región con Huánuco, Tingo María, Huancayo y Lima—, restricciones en la ciudad y limitaciones al tránsito en los ríos Tamaya e Iparía, registrándose también enfrentamientos con la Policía. Señalan que el galón de diésel subió de 11,50-12 soles (S/) en marzo a 23 – 24 S/ actualmente.
La medida en Pucallpa ha provocado el desabastecimiento de combustible en grifos e inoperatividad con largas filas —pese a que Petroperú asegura contar con stock, pero con dificultades de traslado en cisternas—, además de acumulación de basura, problemas para retirar residuos hospitalarios y la suspensión de clases presenciales en la provincia coronel Portillo.
Adicionalmente, transportistas y organizaciones plantearon en una mesa de diálogo reclamos de agua potable, saneamiento, salud e infraestructura vial, solicitando al Gobierno la instalación de una comisión de alto nivel con capacidad de decisión.
En Loreto, se registraron interrupciones en la carretera Nauta-Iquitos por parte de mototaxistas y transportistas fluviales, mientras que en la zona de Bagua, comunidades awajún acataron un bloqueo en el IV Eje Vial para demandar la conclusión de obras educativas y la construcción de un puente.
Por su parte, Tacna acató un paro de 48 horas tras reportar precios de diésel superiores a los 25 soles por galón, lo que obligó a suspender las actividades escolares. Por su parte, en Arequipa los transportistas exigen elevar la tarifa del pasaje de un sol a 1,30 soles para cubrir el incremento del combustible y repuestos, manteniendo abiertas las mesas de diálogo con el municipio.
Asimismo, los gremios de Puno otorgaron al Gobierno un plazo de un mes para reducir el precio del diésel a un promedio de 20 soles mediante subsidios o fondos de estabilización, bajo la advertencia de iniciar un paro indefinido.
Como respuesta inicial ante el alza de los combustibles, en mayo se otorgó un subsidio temporal de S/ 4 por galón de diésel B5 y B20 para el transporte de pasajeros y carga —destinado a compras entre el 29 de mayo y el 29 de julio bajo ciertos requisitos— con el fin de amortiguar el alza en pasajes y fletes.
Sin embargo, la medida resultó insuficiente, los gremios exigen soluciones definitivas al costo operativo y no solo compensaciones pasajeras. Ante la escalada del conflicto, el Ejecutivo anunció recientemente la reactivación del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC) y un subsidio temporal para la Amazonía.
Sobre ese escenario, el politólogo Andy Philipps advirtió que cualquier subsidio es una respuesta de corto plazo que no asegura una baja sostenida de los precios de los combustibles. Explicó que el incremento del pasaje es un tema prioritario en la agenda de regiones como Arequipa, Moquegua y Tacna, donde las tarifas incluso se han duplicado.
Philipps sostuvo que el país debe abandonar medidas temporales e impulsar cambios estructurales pendientes hace años, como la transformación de la matriz energética y la masificación del gas natural; no obstante, expresó dudas sobre la voluntad del Ejecutivo por mantener un enfoque «extractivista y cortoplacista».



