Telesur
Desde el pasado lunes rige en todo el territorio peruano la prohibición de difundir encuestas y el silencio electoral. Esta medida marca el fin de una campaña caracterizada por la alta fragmentación política y el retorno al sistema legislativo bicameral.
La dispersión es tal que se presentan 35 fórmulas presidenciales, una cifra récord que dificulta la obtención de mayorías claras. En regiones como Cajamarca, los ciudadanos manifiestan confusión sobre cómo marcar correctamente la extensa cédula física para elegir cinco cargos distintos.
Analistas advierten que la falta de pedagogía electoral sobre el voto preferencial podría derivar en un alto porcentaje de votos nulos. Ante esta situación, se teme que algunos partidos intenten inclinar la balanza en zonas donde no ha llegado suficiente educación sobre el proceso.
La Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) confirmó que las mesas abrirán el domingo a las siete de la mañana y el conteo será estrictamente manual para garantizar transparencia. Los primeros resultados oficiales se difundirán paulatinamente a través de los canales digitales de la institución tras el cierre de urnas, previsto para las cinco de tarde.
En las tendencias, Keiko Fujimori lidera los últimos simulacros, seguida de cerca por Carlos Álvarez, Rafael López Aliaga y Roberto Sánchez. Sin embargo, con más de un 35% de electores indecisos, el desenlace del domingo se mantiene como uno de los más imprevisibles de la historia.
La instauración de un Congreso con 60 senadores y 130 diputados representa un cambio estructural profundo para la democracia peruana. El reto inmediato es asegurar que la voluntad popular sea procesada correctamente ante un sistema de votación que resulta inédito para millones de ciudadanos.



