Reforma laboral en Argentina promociona el abuso y de moderna no tiene nada

Página 12

El Centro de Estudios Derecho al Futuro salió al cruce de la Ley de Modernización Laboral aprobada recientemente en el Senado. La mirada del espacio de investigación del Movimiento Derecho al Futuro (MDF) critica una norma que “de modernización no tiene nada” y que promociona el “abuso y disciplinamiento” de los trabajadores.

El análisis pone en valor el rol de los sindicatos y advierte sobre los efectos fragmentadores que esgrime la iniciativa de Javier Milei, cuyo espíritu es “desordenar” la vida de los ciudadanos.

La postura del CEDAF fue expresada por Natalia Villalba Lastra. Politóloga y ex directora provincial de Negociación Colectiva durante la gestión de Mara Ruiz Malec al frente del Ministerio de Trabajo provincial, advierte a Buenos Aires/12 que negar la desigualdad entre empleado y empleador “no es modernizar, es habilitar el abuso, naturalizar las diferencias de poder y tratar al trabajo como una mercancía más”.

Para la autora del documento, la creación del banco de horas, la imposibilidad de determinar los días de vacaciones por parte del trabajador, la reducción en las licencias por enfermedad, la pérdida de variables a computar en las indemnizaciones, el desfinanciamiento del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) o el lanzamiento del Fondo de Asistencia Laboral, son solo algunos ejemplos de cómo La Libertad Avanza corrompe la relación entre el capital y el trabajo a favor de quien cuente con más poder en una negociación mano a mano.

Este cambio en la ecuación, según el texto de Villalba Lastra, “desordena por completo la vida de quien trabaja”. En este punto, subraya que la eliminación de la ultra actividad no es un simple tecnicismo jurídico, por el contrario, es “una decisión política de enorme impacto”.

“Sin ultra actividad, los derechos conquistados dejan de ser un piso garantizado y pasan a ser temporarios, frágiles, sujetos a negociación permanente bajo amenaza”, escribió. Es decir, todo puede cambiar de un día para el otro, lo que expone una clara intención de “disciplinamiento”.

En paralelo, las modificaciones a partir de esta nueva mirada en las relaciones laborales, desorganiza a la pequeña y mediana empresa, cuyas cámaras manifestaron varios rechazos a la norma. Como sostenedoras de la mayor parte del empleo del país y la provincia, los convenios colectivos les proveen una herramienta de orden previsibilidad.

Fijan pisos comunes, organizan costos y evitan una competencia salvaje basada en bajar salarios o degradar condiciones de trabajo, detalla Villalba Lastra.

“La negociación por empresa no las fortalece a las pymes, las deja expuestas”, remarca en el texto. Sostiene que, en realidad, se benefician las grandes compañías, con espalda financiera y capacidad para absorber pérdidas o trasladar costos. “El resultado es claro: más concentración, más desigualdad y un escenario de competencia desleal que castiga a quienes producen y emplean en serio”, asegura.

Más allá del oscuro panorama que percibe de cara a la posible sanción de la ley en la Cámara de Diputados de la Nación la semana que viene, Villalba Lastra afirma que la medida “seguramente será judicializada”.

Y va más allá. Propone que, de asumir la presidencia el peronismo en 2027, debe “derogarla” y avanzar con propuestas de reformas posibles, que “realmente sean modernas y no como esta que en 213 artículos y 26 títulos no habla de la inteligencia artificial ni las nuevas modalidades de empleo o producción”.

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