Telesur
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, denunció este martes que sus enemigos buscan llevarlo preso a Estados Unidos o asesinarlo, y llamó a la resistencia civil pacífica ante lo que calificó como Gobierno ilegítimo, en alusión al resultado electoral fraudulento que benefició al representante de la ultraderecha Abelardo de la Espriella tras la intervención del presidente estadounidense Donald Trump en los comicios presidenciales.
En un mensaje divulgado en su cuenta de la red social X, el jefe de Estado afirmó que si sus enemigos logran apresarlo y enviarlo a Estados Unidos o asesinarlo, su voz «será inolvidable en el mundo» y se construirá una Alianza por la Vida desde la resistencia ciudadana.
Petro sostuvo que por fraudes electorales como el que asegura ocurrió en los últimos comicios presidenciales, el pueblo colombiano entró antes en guerras civiles y perdió territorio y soberanía. «No vamos a caer en estas trampas. Una resistencia civil contra un Gobierno ilegítimo debe buscar siempre la unidad del pueblo, su acuerdo fundamental que es la base de la nación. Aquí no usaremos armas, pero las van a usar contra nosotros», alertó.
El mandatario subrayó: «Aquí no amenazaremos a nadie, pero nos van a amenazar, y ya nos amenazan, a mí con cogerme preso y llevarme a Estados Unidos o asesinarme».
A través de otro mensaje, Petro insistió en sus denuncias sobre el proceso electoral: «No estamos inventando cuando decimos que el Gobierno de Abelardo fue elegido desde el exterior, con votos no existentes en el porcentaje ajustado automáticamente por algoritmos hechos por empresas privadas israelíes con aval de su Gobierno genocida, y tramitados por la empresa que yo mismo denuncié públicamente», afirmó.
Alerta sobre inminencia del fascismo
El Presidente colombiano fue más allá al comparar la situación política actual de su país con episodios históricos graves. Señaló que Colombia no está «solo ante la inminencia del fascismo (…) sino ante quizás el mayor ataque a la democracia mundial desde la época de Hitler».
Ante ese escenario, sostuvo que «la respuesta es resistencia activa y cuando el pueblo decida, desobediencia civil. Es el autoritarismo casi totalitario, por el poder hasta ahora conseguido por Abelardo de la Espriella en las Cortes y el Congreso, lo que viene».
Pese a la gravedad de sus declaraciones, Petro reiteró que el 20 de julio próximo dará su último discurso público como presidente de Colombia en el suroccidente de Bogotá. Su mandato concluye el 6 de agosto a la medianoche: De la Espriella asumirá la presidencia el 7 de agosto.
Ruptura en la transición
En un giro significativo, el Gobierno de Colombia suspendió este lunes su participación en las sesiones conjuntas de empalme con la administración entrante mientras no se otorguen «garantías de respeto recíproco».
Según planteó Petro, el proceso de transición continuará ahora ante la ciudadanía. «El empalme es ante el pueblo, es una entrega pública del Gobierno que termina el 6 de agosto a las 12 de la noche, porque ese fue el mandato del pueblo y obedezco al pueblo, a nadie más», escribió el jefe de Estado.
De la Espriella, abogado y empresario de ultraderecha, ganó la segunda vuelta el pasado 21 de junio con el 49,66 % de los votos frente al 48,70 % del senador Iván Cepeda, candidato de la izquierda, en los comicios más ajustados de la historia reciente del país. El Presidente colombiano ha denunciado en múltiples ocasiones interferencia externa en el proceso electoral y ha señalado presuntas irregularidades en el conteo de votos.
Petro, quien asumió la presidencia en 2022 como el primer mandatario de izquierda en la historia reciente de Colombia, concluye un período marcado por reformas sociales progresistas, una política de «paz total» y el deterioro de relaciones con Estados Unidos durante el segundo mandato de Donald Trump, quien le revocó la visa en septiembre de 2025 y lo incluyó en listas de sanciones del Departamento del Tesoro en octubre del mismo año.



