BBC News
Por las calles de Asunción hay un desfile sin fin de caras angustiadas por una crisis que muchos paraguayos no pudieron prever: el cierre del Ueno Bank, el banco más grande del país.
De acuerdo con entidades oficiales, casi el 50 por ciento de la población del país tenía una cuenta de ahorros en este banco, incluyendo los pensionados que recibían sus fondos a través de la entidad.
Y el 90% de las cuentas pertenecían a pequeños ahorristas, que ahora no tienen acceso a los fondos y no saben si podrán recuperar su dinero.
Esta crisis, que comenzó este lunes con el cierre del banco, continuó de forma dramática cuando el presidente del país, Santiago Peña -con vínculos muy cercanos en el Ueno Bank- renunció a la presidencia, este jueves, pero el Congreso no le aceptó la dimisión.
Eso hizo que la gente saliera a las calles para mostrar su descontento con una situación que implica al primer mandatario y su partido, el Colorado, que ha tenido en el poder durante décadas.
«Perdí los ahorros de toda mi vida, solo tengo 8.000 guaraníes (alrededor de un dólar). Todos deben ir presos», le dijo entre lágrimas a la agencia de noticias AFP Marcelino Vergara, de 68 años, mientras caminaba por las calles de Asunción protestando por el cierre del banco.
En conversación con BBC Mundo, Thiago Nardelli, estudiante que se dedica a la venta de ropa y artículos de moda para subsistir, revela que la gravedad de la situación podría ser aún mayor si no hay una respuesta pronto.
«Personalmente me afectó bastante, ya que tenía todo el capital de mi emprendimiento y mis ahorros en ese banco y al día de hoy sigo sin recuperar un peso, tengo clientes que tenían artículos reservados que no me pueden pagar y tampoco yo puedo devolverles porque el dinero de sus reservas sigue congelado», señala el emprendedor.
Nardelli puso su dinero allí porque el banco ofrecía muchos beneficios, especialmente a los jóvenes («nos daban una cuenta con solo escanear la cara y tu número de identificación», dice), además de incluir otros servicios.
«Este mes había invertido una suma mayor de lo normal, cargué bastante bien mi stock y ahora estoy sin plata y con un montón de artículos parados ya que nadie de mi público tiene dinero», nos cuenta Nardelli.
De acuerdo con el Banco Central de Paraguay, existe un fondo de garantías para responder por los ahorros de los usuarios del banco clausurado. Sin embargo, éste solo aplica a personas que tuvieran ahorros superiores a los 10 millones de guaraníes (unos US$1.600) y no presenten deudas con el banco.
«Y el resto de las personas que no cumplan con estos requisitos, ¿qué va a pasar con ellas?», reclama Nardelli.
Gigante bancario
En poco menos de tres años, el Ueno Bank se había convertido en una marca casi omnipresente en todo Paraguay: patrocinador de la selección nacional de fútbol, con alto presupuesto para publicidad, con el apoyo público de personalidades.
De hecho, diez jugadores de la selección de fútbol afirmaron que han sido afectados por la quiebra. La Confederación Sudamericana de Fútbol, que tiene su sede en Paraguay, también confirmó que tenía una inversión cercana a los US$14 millones en este banco.
Por lo que su caída ha puesto al país casi en pausa, a la espera de una solución. Y también, en la búsqueda de responsables.
Y el primer nombre que surge a la luz es el del presidente Peña.
«Santiago Peña perjudicó a muchísimos paraguayos, a muchísimas familias, a mucha gente, a muchos empresarios, microempresarios y a mucha gente, incluso a mi hijo, que también tenía su pequeño ahorro en Ueno Bank», le dijo a la AFP Cynthia Farina, quien estaba en las protestas de esta semana.
«Y hasta ahora estamos esperando (que se devuelva el dinero). Dijeron tres días, pero hasta ahora no pasa nada y hoy es el momento que tenemos que salir, que tenemos que hablar o si no, ¿cuándo?», añadió la manifestante.
Este viernes se espera que se decida la suerte de Peña en un juicio político express, pero eso no significa que la crisis haya terminado.
«No se trata de que yo esté afectado solamente porque mis ahorros están congelados, es que además me afecta porque mis padres, quienes recibían la pensión de este banco, tampoco tienen su dinero y no tienen con que comprar nada», le cuenta a BBC Mundo Fernando Céspedes.
Céspedes trabaja como ingeniero en un frigorífico en Asunción.
«Son muchas aristas las que tiene esta crisis», señala.
Otros señalan que la modernización que trajo el Ueno Bank a la banca paraguaya fue lo que lo hizo tan popular en tan pocos años.
«Ueno bank era excelente. Su app móvil, el servicio en los locales y la facilidad que brindaba para gente viviendo en el extranjero era de lo mejor en Paraguay. Modernizó mucho el sistema financiero y bancarizó a muchísima gente que antes operaba con efectivo», le contó a BBC Mundo Pablo Orué, paraguayo quien vive en Taipei desde hace 10 años.
«Pero dejaron que se llevaran la plata y ahora mi señora y yo estamos viendo cómo hacemos para recuperar nuestros ahorros», añade.



