Paz pone en segundo plano reclamo marítimo de Bolivia para «construir un futuro» con Chile

Telesur

El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, afirmó este viernes durante un acto protocolar con su homólogo chileno, José Antonio Kast, que su país «no renuncia a su historia» ni a la reclamación marítima, pero que la «prioridad» es construir un futuro de cooperación con la nación vecina.

En la ceremonia en La Paz, luego de la firma de varios acuerdos e instrumentos bilaterales, el mandatario afirmó que ese reclamo no puede «anclar» a Bolivia en el pasado a costa de su desarrollo.

Los dos países se enfrentaron en 1879 en la llamada Guerra del Pacífico, en la que Bolivia perdió unos 400 kilómetros de costa y cerca de 120.000 kilómetros cuadrados de territorio, quedando sin acceso al mar.

En 2013, durante el gobierno de Evo Morales, Bolivia presentó una demanda ante la Corte Internacional de Justicia buscando que declarase la existencia de una obligación de Chile de negociar un acceso soberano al Océano Pacífico. En un fallo en octubre de 2018, la CIJ determinó que Chile no asumió una obligación jurídica de negociar ese acceso soberano, aunque dejó la puerta abierta a que ambos países mantuvieran el diálogo.

Ese fallo de la CIJ fue «inapelable y obligatorio», cerrando definitivamente la vía empleada en esa demanda. Paz ha sostenido, como hizo a su regreso desde la sesión de la ONU, en septiembre, que «Bolivia ya no tiene derecho a reclamar el mar», pero expertos legales bolivianos han señalado que el país sí podría iniciar una demanda ante la Corte Permanente de Arbitraje (CPA) de La Haya.

Esa posibilidad, según esas fuentes, existe porque el Tratado de 1904 y el pacto complementario de 1907 establecerían que controversias sobre su interpretación pueden ser llevadas a arbitraje, pues habría zonas costeras no cedidas explícitamente entre los paralelos 23 y 22, lo que permitiría reclamar un corredor soberano y su proyección marítima.

Bolivia perdió su litoral en la Guerra del Pacífico (1879-1884) y firmó el Tratado de Paz y Amistad de 1904, que fijó los límites y otorgó libre tránsito comercial. A ello siguieron varios intentos de negociación que no han logrado resolver la reclamación.

Ambos países no tienen relaciones diplomáticas a nivel de embajadores desde 1962 (salvo un paréntesis de 1975 a 1978) por la falta de solución a la centenaria reclamación marítima boliviana, aunque mantienen consulados generales en La Paz y Santiago.

Al reiterar este viernes la prioridad del futuro sobre el reclamo histórico boliviano, Paz mencionó los acuerdos suscritos por autoridades bolivianas y chilenas en el antiguo Palacio de Gobierno, en La Paz, en áreas de minería, integración energética y conectividad.

A la vez, destacó la importancia de trabajar en función de la frontera de 861 kilómetros que comparten ambos países como un «factor de unidad» y de «desarrollo» para sus habitantes.

El presidente boliviano destacó la función de Chile como «ayuda» para que Bolivia acceda al océano Pacífico, pero también resaltó las ventajas que ofrece su país para alcanzar conexiones con el Atlántico.

Esta es la primera visita oficial de un presidente de Chile a Bolivia en 71 años, tras la efectuada en 1955 por Carlos Ibáñez del Campo, quien se reunió con el entonces gobernante boliviano, Víctor Paz Estenssoro.

En una reacción a la postura de Paz, el expresidente Evo Morales señaló que «excluir la legítima reivindicación marítima de la agenda bilateral durante la visita del presidente chileno José Antonio Kast es una afrenta a la memoria histórica y un desprecio por el mandato inquebrantable del pueblo boliviano».

Morales recordó en una publicación en X que la sentencia de la CIJ en 2018 «cerró nuestro caso», pero ocultó «tres verdades históricas y jurídicas irrefutables que la propia Corte Internacional de Justicia (CIJ) estableció ante el mundo».

Al resumir esas verdades históricas, Morales dijo Bolivia «nació en una vida independiente con más de 400 km de costa soberana en el océano Pacífico, tomada tras una invasión injusta».

Añadió que ningún tratado ni acuerdo bilateral, entre ellos «el impuesto en 1904» ha resuelto la condición del estatus sin salida al mar y que propia sentencia de la CIJ instaba a los dos países a continuar el diálogo y las negociaciones sobre la cuestión del reclamo.

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