Parte de Hollywood se sumó al boicot cultural contra Israel

Página 12

La noticia parecía increíble: algunas de las estrellas más grandes de Hollywood habían decidido boicotear a Israel. La información se conoció el lunes y fue creciendo en los días siguientes: 4.000 actores, directores y otras figuras importantes de la industria cinematográfica firmaron un compromiso para no trabajar con instituciones fílmicas israelíes, en protesta por el genocidio en curso contra el pueblo palestino.

«Nos comprometemos a no proyectar películas, aparecer o trabajar con instituciones cinematográficas israelíes -incluidos festivales, cines, canales y productoras- que estén implicadas en el genocidio y el apartheid contra el pueblo palestino», dice su declaración, redactada con firmeza.

Entre los firmantes hay nombres de peso: Olivia Colman, Emma Stone, Mark Ruffalo, Tilda Swinton, Javier Bardem, Ayo Edebiri, Susan Sarandon, Riz Ahmed, Elliot Page, Andrew Garfield, Brian Cox y Cynthia Nixon. También directores como Ava DuVernay, Yorgos Lanthimos, Boots Riley y Joshua Oppenheimer.

No debe subestimarse la importancia de este gesto. En una industria centrada en el atractivo comercial masivo, es raro que estrellas de Hollywood se expresen sobre cuestiones internacionales tan serias, y aún más raro que adopten posturas materiales en su contra. (El boicot generó reacciones inmediatas: fue duramente criticado por Nadav Ben Simon, presidente del sindicato israelí de guionistas, quien lo calificó de “profundamente perturbador”).

También sorprende ver tanta acción por parte de figuras estadounidenses, dado que históricamente el apoyo a Israel en ese país ha sido más fuerte. Es una señal clara de que algo está cambiando, luego de casi dos años de bombardeos israelíes continuos sobre Gaza, y con la opinión pública estadounidense en niveles récord de desaprobación hacia el gobierno israelí.

Aunque este boicot sorprende, tiene antecedentes históricos. En 1963, 48 dramaturgos británicos y estadounidenses -entre ellos Samuel Beckett, Harold Pinter y JB Priestley- firmaron una declaración comprometiéndose a no permitir que sus obras se presentaran ante audiencias segregadas en Sudáfrica.

El impacto en el teatro sudafricano fue tan profundo que los creadores teatrales del país pidieron una reunión con el entonces ministro del Interior por la amenaza que representaba para su cultura teatral. Un año después, Marlon Brando solicitó a directores, actores y productores en Londres que también prohibieran la proyección de sus películas en esas condiciones.

En los años ’80, el grupo Artists United Against Apartheid, liderado por Steven Van Zandt, boicoteó el lujoso resort sudafricano Sun City. Artistas como Dolly Parton, Shirley Bassey, Elton John y, más notoriamente, Queen, recibieron fuertes críticas cuando rompieron el boicot y actuaron allí por honorarios elevados.

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