Beirut y Jerusalén | Agencias
La organización islamista Hamás informó este lunes de la muerte de su líder en Líbano, el comandante Fatah Sharif Abu Al Amin, en un ataque israelí en el sur del país en el que, asegura, también murieron su esposa, su hijo y su nuera.
“El comandante Fatah Sharif murió hoy al amanecer tras una operación terrorista y de asesinato criminal en un ataque aéreo que tuvo como objetivo a toda su familia en su casa en el campo de refugiados de Al Bass, en el sur del Líbano”, lamentaron en un comunicado.
En un comunicado, la facción palestina confirmó que las tres víctimas son Muhammad Abdul Aal, miembro del buró político del Frente y jefe del departamento de seguridad militar; Imad Awda, miembro del departamento militar del Frente y su comandante militar en el Líbano; y el líder Abdul Rahman Abdul Aal.
Este bombardeo, lanzado esta madrugada contra un edificio residencial del barrio de Cola de Beirut, se ha convertido en el primer ataque aéreo contra la capital libanesa desde el inicio de las hostilidades entre el grupo chií Hizbulá e Israel hace casi un año, informó la agencia de noticias EFE.
Este barrio de la capital libanesa de mayoría musulmana suní, no había sido blanco hasta el momento de la campaña de ataques aéreos masiva de Israel, que sí ha apuntado en diferentes ocasiones contra los suburbios sur de Beirut conocidos como el Dahye, donde el viernes fue asesinado el líder del grupo armado, Hasán Nasrala.
Además, alrededor de un millón de personas han abandonado sus hogares en los últimos días, según el primer ministro libanés, Najib Mikati.
De ellas unas 100.000, tanto libaneses como sirios, han cruzado a Siria, según ha informado este lunes la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur).
“El flujo de salida continúa. Acnur está presente en cuatro puntos de cruce junto a autoridades locales y la Media Luna Roja siria para apoyar a los recién llegados”, afirmó el alto comisionado de la ONU para los refugiados, Filippo Grandi, en su cuenta oficial de X, con una imagen de las personas agolpadas para cruzar.
Según Acnur, entre los recién llegados destaca la presencia de niños pequeños, dado que “alrededor del 60 % de los que cruzaron la frontera eran menores de 18 años”.
La agencia también ha denunciado que se produjeron “muchas emergencias médicas, la mayoría consecuencia del agotamiento y la deshidratación por el largo viaje”.



